Los obispos podrán expulsar a superiores de monasterios autónomos
El Papa ha autorizado que, con permiso del Vaticano, los pastores diocesanos decidan la expulsión de un monasterio de un superior por una serie de motivos graves. Además, se ha anunciado que León XIV viajará a San Marino en agosto
Los obispos diocesanos podrán, con permiso de la Santa Sede, expulsar a los superiores de algunos monasterios que hayan cometido faltas graves. Así lo ha hecho público este jueves la Oficina de Prensa al dar a conocer un rescriptum firmado por León XIV el 25 de marzo.
Ese día, durante una audiencia al cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, el Santo Padre «concedió al Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica la facultad de autorizar al obispo diocesano competente para emitir el decreto de dimisión» contemplado en el canon 699.2 del Código de Derecho Canónico si esta se refiere al mismo superior.
La decisión se circunscribe, según dicho canon y el 615 —al que remite—, al «monasterio autónomo» que «aparte de su propio superior no tiene otro superior mayor, ni está asociado a un instituto religioso». En estas comunidades, la decisión de expulsar a un miembro profeso corresponde al obispo.
Por otro lado, ya estaba establecido que se le «encomienda a la vigilancia peculiar del obispo diocesano». Ahora, se le otorga la capacidad de expulsar al superior con autorización del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada cuando este sea el que haya cometido una infracción.
¿Por qué motivos serán expulsados?
Los casos en los que se aplicaría esta decisión son aquellos en los que el superior «haya abandonado notoriamente la fe católica». También cuando «haya contraído matrimonio o lo haya atentado», incluso si solamente ha sido por lo civil; o «se haya ausentado ilegítimamente» durante un año ininterrumpido, «teniendo en cuenta que el religioso está ilocalizable».
La expulsión se contempla asimismo por otras causas «graves, externas, imputables y jurídicamente comprobadas». Entre ellas están «el descuido habitual de las obligaciones de la vida consagrada; las reiteradas violaciones de los vínculos sagrados; la desobediencia pertinaz a los mandatos legítimos de los superiores en materia grave».
Además, «el escándalo grave causado por su conducta culpable; la defensa o difusión pertinaz de doctrinas condenadas por el magisterio de la Iglesia; la adhesión pública a ideologías contaminadas de materialismo o ateísmo». Por último, se le podrá expulsar por «la ausencia ilegítima» durante más de seis meses «y otras causas de gravedad semejante, que puede determinar el derecho propio del instituto».
El texto del rescriptum recuerda que «ya el Papa Francisco se había expresado favorablemente en este sentido». Un rescriptum es un tipo de decreto emitido en respuesta a una petición legal formal.
Viaje a San Marino

Por otro lado, el Vaticano ha anunciado este jueves que en la mañana del 22 de agosto León XIV visitará la República de San Marino. Aprovechará para ello que dentro de su gira italiana ese mismo día, por la tarde, acudirá a la cercana ciudad de Rímini, a solo 25 kilómetros, para participar en el Meeting que organiza el movimiento Comunión y Liberación.
Según anunció la Prefectura de la Casa Pontificia, aceptando la invitación de los entonces Capitanes Regentes Matteo Rossi y Lorenzo Bugli, el #PapaLeónXIV realizará una visita pastoral la República de #SanMarino la mañana del sábado 22 de agosto.https://t.co/Wh2i0iIo7U
— Vatican News (@vaticannews_es) May 28, 2026
La Prefectura de la Casa Pontificia anunció que la visita responde a la invitación de los entonces capitanes regentes, Matteo Rossi y Lorenzo Bugli. Los capitanes regentes son dos miembros del Gran Consejo General de San Marino, elegidos por sus compañeros para ejercer la figura de jefe de Estado durante seis meses.
San Marino es el Estado soberano más antiguo del mundo, existente desde el año 1243. Tiene 61 kilómetros cuadrados y unos 35.500 habitantes.