El Papa pide oración por las Olimpiadas, y recuerda las tragedias de Zanzíbar y Denver - Alfa y Omega

El Papa pide oración por las Olimpiadas, y recuerda las tragedias de Zanzíbar y Denver

El Papa invitó a todos los peregrinos presentes este domingo en Castelgandolfo, durante el rezo del Ángelus, a «orar por los ministros de la Iglesia». También pidió por los frutos de las Olimpiadas, «verdadera experiencia de fraternidad para los pueblos del mundo», y compartió su preocupación por la violencia sinsentido en el cine de Denver y su oración por las víctimas y sus familias, al igual que por el centenar de muertos en el naufragio de Zanzíbar

Cristina Sánchez Aguilar

El Papa invitó a todos los peregrinos presentes este domingo en Castelgandolfo, durante el rezo del Ángelus, a «orar por los ministros de la Iglesia». También pidió por los frutos de las Olimpiadas, «verdadera experiencia de fraternidad para los pueblos del mundo», y compartió su preocupación por la violencia sinsentido en el cine de Denver y su oración por las víctimas y sus familias, al igual que por el centenar de muertos en el naufragio de Zanzíbar

Inspirado en las lecturas del XVI domingo del tiempo litúrgico, en las que Jesús siente compasión por la gente que lo busca, porque están como ovejas sin pastor, el Papa, pidió rezar por los ministros de la Iglesia «para que, a ejemplo de Jesucristo, se entreguen con generosidad a la grey que les ha sido confiada, siendo para todos espejo de virtudes».

«Dios es el Pastor de la humanidad», dijo Benedicto XVI. «Esto significa que quiere para nosotros la vida, quiere guiarnos a buenos prados, donde podamos alimentarnos y descansar. No quiere que nos perdamos y que muramos, sino que alcancemos la meta de nuestro camino, que es la plenitud de la vida. Es lo que desea cada padre y cada madre para sus propios hijos: el bien, la felicidad, la realización», continuó.

Y señaló que «la sanación profunda que Dios obra mediante Jesús consiste en una paz verdadera, completa, fruto de la reconciliación de la persona en sí misma y en todas sus relaciones: con Dios, con los otros, con el mundo. En efecto, el maligno siempre busca arruinar la obra de Dios, sembrando división el corazón humano, entre cuerpo y alma, entre el hombre y Dios, en las relaciones interpersonales, sociales, internacionales, y también entre el hombre y la creación. El maligno, siembra guerra; Dios crea paz».

Benedicto XVI concluyó pidiendo a la Santísima Virgen María «que suscite en el corazón de los jóvenes el deseo de seguir más de cerca y de por vida a su divino Hijo, dando así testimonio constante de fidelidad y amor».

Oración por las Olimpiadas

Tras el rezo del Ángelus, el Papa invitó a rezar para que las Olimpiadas impulsen el encuentro y unidad de la familia humana: «Dentro de pocos días, comenzarán los Juegos Olímpicos en Gran Bretaña. Les envío saludos a los organizadores, a los atletas y así como a los espectadores. Y rezo para que, en el espíritu de la tregua olímpica, la buena voluntad generada por este evento deportivo internacional pueda brindar sus frutos, promoviendo la paz y la reconciliación en todo el mundo. Sobre todos los que participan en los Juegos Olímpicos de Londres, invoco las abundantes bendiciones del Dios Todopoderoso».

Tragedias de Denver y Zanzíbar

Y una vez más, uniéndose a los que sufren en tantas partes del mundo, el Santo Padre expresó su profundo pesar por dos recientes tragedias ocurridas en estos días. Una en Denver, Estados Unidos, cuando un joven empezó a disparar indiscriminadamente en un cine: ««Comparto la angustia de los familiares y amigos de las víctimas y los heridos, especialmente de los niños. Asegurando a todos ustedes mi cercanía en la oración, les imparto mi bendición como prenda de consuelo y fortaleza en el Señor resucitado». El Papa también aludió al naufragio en aguas de Zanzíbar, donde se estima que haya más de 100 muertos.

Cristina Sánchez Aguilar