El Papa pide a cristianos y musulmanes «reavivar la humanidad»
León XIV destaca ante numerosos actores del diálogo interreligioso que «Dios no permanece indiferente al sufrimiento»
«Reavivar la humanidad allí donde se ha enfriado, dar voz a quienes sufren y transformar la indiferencia en solidaridad». Esta es la misión común que ha señalado este lunes el Papa León XIV a los cristianos y musulmanes participantes de un coloquio entre el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y el Real Instituto de Estudios Interreligiosos.
«La compasión y la empatía humanas no son sentimientos marginales, sino actitudes esenciales de nuestras tradiciones religiosas y aspectos importantes de lo que significa vivir una vida verdaderamente humana», ha dicho el Santo Padre.

Al respecto, el Pontífice señaló que, la tradición musulmana asocia la compasión y la misericordia como un don dado por Dios en el corazón de los creyentes. De manera similar, en la tradición cristiana, la Sagrada Escritura revela a un Dios que no permanece indiferente al sufrimiento; y que, en Jesucristo, esta compasión divina se hace visible y tangible.
Sufrir con los demás
«Dios va más allá de ver y oír al asumir nuestra naturaleza humana para convertirse en la encarnación viva de la compasión. Siguiendo el ejemplo de Jesús, la compasión cristiana se convierte en sufrir con los demás, especialmente con los más desfavorecidos», ha añadido.
La compasión y empatía humanas para las religiones «no son algo adicional u opcional, sino un llamado de Dios a reflejar su bondad en nuestra vida diaria. Por lo tanto, esta creencia tiene implicaciones sociales». Pero al mismo tiempo, el Santo Padre advirtió que «corren el riesgo de desaparecer hoy en día. Los avances tecnológicos nos han conectado más que nunca, pero también pueden conducir a la indiferencia».
Así, el flujo constante de imágenes y videos de las dificultades ajenas «puede insensibilizar nuestros corazones en lugar de conmoverlos». Se trata de «uno de los desafíos espirituales más serios de nuestro tiempo», por lo que cristianos y musulmanes «estamos llamados a una misión común: reavivar la humanidad allí donde se ha enfriado, dar voz a quienes sufren y transformar la indiferencia en solidaridad».
El Papa recibió este lunes en audiencia a los miembros de la Vatican Observatory Foundation, organización con sede en EE. UU. que apoya y promueve las actividades del Observatorio Vaticano. León XIV recordó la solemne responsabilidad compartida en el cuidado del planeta y en el bienestar de los más vulnerables, hoy amenazados y en peligro. Y reiteró el valor de la astronomía, pues «el cielo nocturno es un tesoro de belleza accesible a todos —ricos y pobres— y, en un mundo tan dolorosamente dividido, sigue siendo una de las últimas fuentes de alegría verdaderamente universales».