El error y el perdón

Redacción
El cardenal Osoro bendice palmas este Domingo de Ramos. Foto: José Luis Bonaño

«Hace 10 años cometí un error del que me arrepentiré toda la vida. Fui condenada a una pena de dos años y dos meses por un delito del que no quiero acordarme», dice M. P., la mujer que recibió el pasado viernes el indulto por parte del Gobierno a propuesta de la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Cristo de Medinaceli, y que como agradecimiento saldrá este Viernes Santo para acompañar a la imagen en su procesión por las calles de Madrid.

A pesar de su arrepentimiento y de que reparó íntegramente el daño causado, esos dos meses de más impedían al juzgado otorgarle una alternativa a la prisión. Y hoy, casada y con hijos, con una nueva vida, la posibilidad de permanecer presa durante dos años le causaba a ella y a su familia «una grandísima angustia. Que se enterasen mis hijos de hechos tan antiguos y tan ajenos a quien soy yo ahora y, sobre todo, que se quedasen sin su madre durante más de dos años me daba terror», afirma.

Desesperada, escribió una carta al arzobispo de Madrid contándole su situación, y el cardenal Osoro la puso en contacto con los responsables de la Pastoral Penitenciaria de la archidiócesis. «Me apoyaron desde el primer momento y han estado empujando para que se me concediera el indulto. Además, tengo que agradecer a la Archicofradía de Jesús de Medinaceli el aval que dieron a mi petición de indulto. Sin su ayuda no habría sido posible».

En su caso, la relación con el Cristo de Medinaceli le viene de lejos: «Mi madre siempre ha sido muy devota de Jesús de Medinaceli y acude todos los primeros viernes de mes. ¿Quién me iba a decir a mí, que también soy creyente, que su intercesión me iba a llevar a procesionar tras el Cristo con todo mi agradecimiento por el indulto que se me ha concedido?».

Para esta mujer agradecida, que hoy disfruta de un trabajo estable y colabora como voluntaria con una entidad de la Iglesia, esta gracia «refuerza mi fe en Dios y en la cantidad de gente buena que existe, sin la cual se me habría arruinado la vida».

El Viernes Santo saldrá en procesión junto a miles de personas que acompañarán la imagen del Cristo en su Pasión. Así, participará de manera anónima, «para dar las gracias al Cristo y a toda la buena gente de la Iglesia que me ha apoyado en estos años tan complicados».

Su agradecimiento se extiende también al Ministerio de Justicia, al que le pide «que tengan presente que hay muchas más personas susceptibles de recibir esta gracia porque han recibido una pena extemporánea o desproporcionada».

En este sentido, María Yela, delegada episcopal de Pastoral Penitenciaria, señala que este indulto «abre la oportunidad de una futura colaboración fructuosa entre la Pastoral Penitenciaria, que se empeña también en promocionar la justicia restaurativa y las alternativas a la prisión, y las cofradías de Madrid que estén interesadas en apoyar este tipo de medidas que tanto tienen que ver con sus tradiciones». No en vano, el mismo Cristo de Medinaceli «es un rescatado, pues su imagen fue vejada en el norte de África y luego pudo ser recuperada y llevada a Madrid».

Alfa y Omega


Celebraciones en la Almudena

Después del vía crucis diocesano que tuvo lugar el pasado jueves, el cardenal Osoro presidió el Domingo de Ramos en la catedral, una celebración que expresa «el deseo más grande del ser humano: encontrar a alguien que nos haga vivir en la paz, nos entregue la vida y nos dé la capacidad de descubrir que los otros son hermanos». El Martes Santo presidió la Misa Crismal, en la que pidió a los sacerdotes «complicarnos la vida» y «salir a pastorear» para «buscar a quien aún no está con nosotros».

El Triduo Pascual continúa estos días en la archidiócesis: los horarios de todas las celebraciones en parroquias y templos, así como el recorrido de las distintas procesiones, están recogidos en la guía de Semana Santa 2017, disponible en las iglesias más frecuentadas y en la web semanasanta.archimadrid.com.

En la catedral de la Almudena este Jueves Santo, a las 12 horas, habrá una celebración comunitaria de la Penitencia, con confesión individual. Por la tarde, el cardenal Osoro presidirá la Misa vespertina de la Cena del Señor a las 18 horas. El Viernes Santo, la catedral abrirá a las 9 horas para poder rezar ante el Santísimo en el monumento, en espera de la celebración de la Pasión y Muerte del Señor, a las 17 horas. Por último, el cardenal Osoro presidirá la vigilia pascual el sábado a las 22 horas, y la solemne Misa de Resurrección el domingo a las 12 horas.