El códice de san Isidro

Joaquín Martín Abad
‘Códice de San Isidro’. Foto: Museo de la Catedral de la Almudena de Madrid

AJuan Diácono se le atribuye el códice de Los milagros de san Isidro, escrito en latín con letra gótica de finales del siglo XIII, que puede verse en el Museo Catedral de la Almudena.

Al códice se le ha distribuido en 70 números. Los 24 primeros son la vida y milagros de san Isidro, del 25 al 30 se intercalan seis himnos al santo, y prosiguen los milagros desde el 31 al 67. Los números restantes corresponden a tres actas: dos en español, la primera del año 1420 firmada por el presbítero Juan Álvarez (68), la segunda también del mismo con tres líneas añadidas de F.º de Quintana en 1556 (69), y la tercera en latín firmada por Martín, presbítero indigno, en 1426 (70), sobre exhumaciones realizadas al cuerpo del santo con la relación de los testigos.

Los milagros se enderezan con un texto previo de la Sagrada Escritura. El primer milagro, en compañía de su hijo: echó trigo a las palomas que no podían comer por la nieve y cuando llegó a casa el saco estaba totalmente lleno. El segundo, en compañía de su mujer: ante la acusación de que no trabajaba por tanto rezo, al ser espiado por su patrono, vio dos yugadas de bueyes que araban al lado del siervo de Dios, y que no por eso dejaba de trabajar. El tercero: estaba rezando en la iglesia de Santa María Magdalena y le dijeron que un lobo acechaba a su burro, pero siguió rezando y no le pasó nada al jumento. Y así otros 59 más y de mayor calibre.

Con ocasión de la dedicación de la catedral por san Juan Pablo II, la Academia Diocesana de Arte e Historia San Dámaso publicó en 1993 una edición facsímil de este códice, con prólogo del cardenal arzobispo de Madrid Ángel Suquía; la transcripción realizada por el padre Fidel Fita, académico de número de la Real Academia de la Historia, y revisada por el padre Quintín Aldea, SJ, de la misma academia; una traducción al español de Pilar Saquero y Tomás González, de la Universidad Complutense, y un comentario codicológico de Tomás Marín y María Luisa Palacio.

Cuando se ha conmemorado ya el cuarto centenario de su beatificación (2019) y se prepara el de su canonización (2022) estaría bien que su colegiata, la catedral y la Real Congregación de San Isidro difundieran la versión española del códice en una edición popular.

Joaquín Martín Abad