El cardenal Osoro pide «buscar salidas entre todos» al reto de la migración

«Es grave que una sociedad elimine la libertad religiosa». Solo cuando se respeta este derecho hay verdadera libertad, ha afirmado el cardenal arzobispo de Madrid en una entrevista a RNE Cantabria

María Martínez López
Foto: Obispado de Santander

«Es grave que una sociedad elimine la libertad religiosa». Solo cuando se respeta este derecho hay verdadera libertad, ha afirmado el cardenal arzobispo de Madrid en una entrevista a RNE Cantabria

El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha pasado unos días en su Cantabria natal. En la emisora de RNE regional concedió una entrevista, emitida el pasado domingo, en la que reivindicó que hay verdadera libertad «cuando se respeta la libertad religiosa».

«Me parece que es grave que una sociedad elimine la libertad religiosa. Yo no necesito que para rezar me den permiso, lo puedo hacer en mi casa, pero sí necesito que me den libertad para expresarlo públicamente y tengo un derecho para hacerlo y me debe ser reconocido a mí y a todos. Lo demás es caer en una dictadura», aseveró.

En medio del mundo, prosiguió el purpurado, la Iglesia debe tener muy presentes las palabras de Jesucristo: «Id por el mundo y anunciad el Evangelio». «Quien acoge el Evangelio construye la sociedad de una manera muy distinta. No ve enemigos, ve hermanos. No ve socios, sino que ve personas con las que tenemos que construir el mundo. No desecha a nadie», dijo.

El «gran problema»: los descartes

El arzobispo de Madrid lamentó que el «el gran problema de nuestro mundo son los grandes descartes» y, en este sentido, recordó la necesidad de «buscar salidas entre todos» a los retos que plantea la migración. «El mundo en el que vivimos es esta casa que es de todos los hombres, no es solo de unos pocos», subrayó.

«Lo más fácil –detalló el cardenal Osoro– es cerrar los ojos y no ver, pero creo que eso un cristiano no lo puede hacer. Tiene que abrir los y ver las situaciones de los hombres. Otra cosa es cómo se regulan esas situaciones, que hay que regularlas ciertamente, pero no cerremos ojos ni cerremos puertas, ni cerremos derechos ni eliminemos derechos que son fundamentales de las personas humanas».

Infomadrid