El cardenal Cobo advierte del riesgo de «instrumentalizar lo que dice el Papa»
El arzobispo de Madrid ha analizado en Telemadrid el viaje de León XIV a España, que «viene a ayudarnos a ver más allá de las conveniencias del momento». El purpurado también ha invitado a celebrar la próxima fiesta de san Isidro como una oportunidad para «divertirnos y vivir la fe juntos»
España espera la visita de un Papa que conoce la realidad del país. En el caso de Madrid, que también conoce perfectamente, como ha señalado su arzobispo en el programa Buenos días Madrid de Telemadrid, llega a una diócesis grande, en expansión. Un viaje que en Barcelona está centrado en la figura de Gaudí y en Canarias, un guiño a Francisco, tiene el foco en la migración.
Una forma de entender la realidad
Por encima de otras cuestiones, en las que tal vez algunos insisten demasiado, en su visita, el Papa «va a ofrecer en todos los lugares una mirada o una forma de entender la realidad», subrayaba el cardenal Cobo. Y lo hará a partir de la tradición cristiana, que, entre otros, tiene como principios la dignidad humana, la justicia y el bien común. A partir del lema, Alzad la mirada, el arzobispo de Madrid insiste en que el Papa viene para ayudarnos a «ver más allá de lo contingente, ver más allá de las razones o de las conveniencias del momento».
«El Papa va ocupando su espacio en cuanto posicionamiento ante problemas mundiales», ha dicho Cobo ante la pregunta por la relación entre el pontífice estadounidense y el presidente de este país, Donald Trump, empeñado en confrontar el liderazgo espiritual del Santo Padre. A ello le ha ayudado el viaje a África, donde ha mostrado «la postura de la tradición cristiana dentro de la vida de la Iglesia».

Sobre la visita a Madrid, su arzobispo ha explicado que tiene un elemento institucional, como Jefe de Estado, pero también pastoral. En ese sentido, que inicie esta dimensión pastoral con la visita a CEDIA, el centro de Cáritas para acoger a personas sin hogar que no tienen lugar en otros proyectos. Mucha gente tiene muchas ganas de ver al Papa, pero especialmente los jóvenes, con quienes se va a encontrar el Papa en la Vigilia de la plaza de Lima. «Hay una sed especial de la gente joven por escuchar al Papa», enfatiza Cobo.
Algo que también es visible en alto número de voluntarios, muchos de ellos jóvenes. Se necesitaban diez mil y se ha llegado a dieciocho mil. En ese sentido, insistía el arzobispo de Madrid en las ganas de que «en nuestra sociedad pasen cosas buenas y que nos podamos unir en torno a figuras buenas».
Ayudar a buscar la verdad
La histórica visita al Congreso es vista por Cobo, no como oportunidad para dar un tirón de orejas a la clase política, sino como un momento para «ayudar a esta búsqueda que tenemos todos de la verdad. No hablará de política de partidos, sino hablará de política con mayúscula». Al mismo tiempo, como un modo de valorar a quienes realizan el ejercicio político, algo que forma parte de la tradición cristiana. Desde ahí ha enfatizado la gran importancia de «subrayar el valor que tiene la política y la búsqueda de la verdad en nuestra sociedad».
Una visita que genera nervios en el propio cardenal ante la responsabilidad de armonizar una buena acogida y el visibilizar lo mejor de lo que somos. Para ello cuenta con un amplio equipo, en el que cada uno está sacando lo mejor que tiene, mostrando así que «desde Madrid y desde España somos capaces de hacer cosas juntos». Y hacerlo como Iglesia, que ofrece principios fundamentales de encuentro. Cobo ha advertido sobre el riesgo de «instrumentalizar lo que dice la Iglesia o lo que dice el Papa».
Vivir festivamente nuestras tradiciones
Con relación a las fiestas de San Isidro, mostró la importancia de «vivir festivamente nuestras tradiciones y nuestra historia en un momento donde a veces se nos olvidan las cosas». Por ello, estamos ante una oportunidad de «divertirnos y vivir la fe juntos, pues esto es nos hace más grandes».
Al santo patrono de Madrid, le ha definido como «un vecino que se cree lo que hace, que trabaja, que tiene buena relación con los vecinos, que cuida de los pobres. Es un vecino que es normal y que en la normalidad demuestra, además, que se puede vivir la fe y se puede ser buena persona». Algo que muestra que «para ser santo no hay que hacer grandes cosas, sino vivir y hacer las cosas desde Dios y desde la bondad de cada uno».
Frente al enfrentamiento, diálogo
En un clima de polarización, Cobo ha explicitado que «el Papa no tiene en ningún momento esa voluntad de enfrentamiento, sino de presentar en el espacio público la doctrina de la Iglesia». Algo que no califica de enfrentamiento, sino de diálogo y de una tentativa del Papa de hablar de la dignidad humana y de la justicia en diálogo con otros.
Una dinámica presente en la vida de la Iglesia en la que ha insistido repetidas veces el arzobispo de Madrid. Desde ahí ha insistido en la necesidad de buscar, sabiendo que las tradiciones religiosas lo que aportamos es una mirada a la trascendencia y unos valores, un horizonte hacia el que podemos ir y, a eso viene también el Papa, a buscar juntos, pues «las tradiciones religiosas a la política podemos aportar algo y podemos aportar también una visión para que los que tomen las decisiones políticas lo contemplen sin imponer».

Por encima de polémicas que han surgido en Barcelona sobre la utilización de espacios públicos en la visita, en Madrid, como reconoce su arzobispo, destaca la buena disposición de todas las administraciones. Y no duda en hacer ver los beneficios y los impactos económicos de una visita de este tipo. A ello se une la condición de Jefe de Estado del papa León XIV, que ha insistido en la importancia de actos en los que se pueda dialogar con otros, lo que se concretará en la tarde del domingo 7 de junio en el Movistar Arena.