«Deseo que los cubanos puedan vivir, comer y convivir en paz»

El vicepresidente de la CEE viajó a Cuba para la primera misa del arzobispo habanero, que expresó su deseo de que la Iglesia cuente con «espacios para su misión evangelizadora, litúrgica, educativa y caritativa»

José Antonio Méndez
Monseñor Osoro con un grupo de católicos cubanos. Foto: Manuel Puga

El vicepresidente de la CEE viajó a Cuba para la primera misa del arzobispo habanero, que expresó su deseo de que la Iglesia cuente con «espacios para su misión evangelizadora, litúrgica, educativa y caritativa»

El arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Carlos Osoro, acompañó el pasado sábado al nuevo arzobispo de San Cristóbal de La Habana, monseñor Juan de la Caridad García Rodríguez, en su toma de posesión como pastor la principal diócesis de Cuba. Una ceremonia en la que el nuevo arzobispo habanero expresó su deseo de que los cubanos «puedan vivir en paz, comer en paz, trabajar y estudiar en paz, convivir en paz y morir en paz», sin que «nadie toque a nadie, nadie golpee a nadie y nadie dañe a nadie».

Espacios propios para la Iglesia

El nuevo arzobispo de La Habana saluda a los fieles. Foto: EFE/Ernesto Mastrascusa

El sucesor del cardenal Jaime Ortega –pieza clave en la transición cubana y uno de los artífices de que la Iglesia haya ido gozando de mayores cotas de libertad en las últimas décadas– mostró también su deseo de que la Iglesia pueda contar con «espacios propios de su misión evangelizadora, litúrgica, educativa y caritativa», y expresó su agradecimiento por verse acompañado por todos los obispos de la isla; así como por el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana y arzobispo de Cumaná, monseñor Diego Padrón; los arzobispos de Miami y San Juan de Puerto Rico; y por el arzobispo de Madrid.

Un país querido por España

En declaraciones a este semanario, monseñor Osoro expresó su satisfacción «por tener esta experiencia de fraternidad apostólica, en una Iglesia que camina por todos los lugares del mundo, y en concreto en ese país tan querido para nosotros como es Cuba».

La toma de posesión del nuevo pastor de La Habana puso de manifiesto, en palabras del arzobispo de Madrid, «que la Iglesia camina siempre poniendo en primer lugar a los más pobres». Algo que ha hecho gozar a monseñor García Rodríguez «de un especial cariño de la gente», expresado en «cómo lo acogieron a él, y también cómo acogieron su homilía».

Ver la realidad de la Iglesia en Cuba, explicó monseñor Osoro, que acudió a la isla acompañado de un sacerdote cubano residente en Madrid, «me hace tomar conciencia de la necesidad de entrar en ese discipulado misionero del que nos habla el Papa, y en el que todos necesitamos entrar para dar lo mejor que tenemos, y darnos a nosotros mismos, para el anuncio del Evangelio».

José Antonio Méndez

 

[w8_toggle margin_bottom=»10px» title=»138 misioneros españoles»]

A pesar de que las limitaciones a la libertad religiosa han sido durante años mucho más estrictas que en estos momentos, España siempre ha mantenido una potente presencia de misioneros en Cuba, dada la histórica vinculación entre ambos países.

Según los datos de Obras Misionales Pontificias, actualmente hay 138 misioneros españoles trabajando por la evangelización de la sociedad cubana: un obispo (monseñor Domingo Oropesa, obispo de Cienfuegos y natural de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real); 73 consagradas; 21 sacerdotes diocesanos; 36 sacerdotes religiosos; y siete consagrados. Entre todos ellos hay cuatro misioneros naturales de la archidiócesis de Madrid.

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