CONFER anima a «desmontar» los discursos hostiles contra los migrantes

Lanza una campaña, programada para la última semana de enero, para promover y potenciar la virtud de la hospitalidad

Fran Otero
Foto: Reuters

La Conferencia Española de Religiosos (CONFER) ha dado a conocer este lunes una nueva campaña cuyos protagonistas son los migrantes y refugiados. Se trata de +hospitalidad. Encuentros que transforman vida y a través de la que quiere proponer y potenciar en las comunidades eclesiales, entidades religiosas y sociedad civil la virtud de la hospitalidad que, hoy, es «un signo profético».

Programada para la semana del 25 al 29 de enero de 2021, esta iniciativa, propuesta por el Consejo Asesor de CONFER Migraciones, «nace del acompañamiento diario de muchas personas, comunidades y colectivos que trabajan por sociedades más inclusivas, donde nos podamos sentar juntos a la misma mesa».

«Ante voces que hostigan, sabemos que se puede vivir juntos»
CONFER Migraciones

«Ante voces que hostigan, prejuzgan, excluyen –se puede leer en los materiales elaborados–, sabemos que se puede vivir juntos. Que al salir al encuentro, abrir nuestras puertas nos ayuda a crecer como personas».

La campaña se fundamenta en la hospitalidad como valor evangélico y en el llamamiento del Papa Francisco a poner en práctica los verbos acoger, proteger, promover e integrar. Y, por eso, recalcan que «es necesario articular y reconstruir nuestro pensamiento en torno a la acogida, la defensa de los derechos y el acompañamiento para la integración».

1.035

millones de personas en el mundo son migrantes, entre internos (763 millones), internacionales (272 millones), desplazados forzosos (79,5 millones) y refugiados (26 millones)

En este sentido, quiere contribuir –son sus objetivos– a «frenar y desmontar discursos de hostilidad»; a promover la cultura de la hospitalidad; a «discernir y apostar» por una espiritualidad y cultura de la hospitalidad fundamentada en el Evangelio, la acogida y la defensa de los derechos; y al compromiso con los acompañamientos personales y comunitarios.

«Hoy más que nunca vemos la urgencia de recordar a nuestra comunidades que deben seguir lugares de hospitalidad; sordas a los mensajes de miedo, odio y rechazo; abiertas a la defensa de los derechos, irradiando públicamente las bondades que trae consigo la convivencia. La hospitalidad será así un signo que anuncia el Evangelio, una invitación y una bocanada de aire fresco dentro de la Iglesia», recoge.