El Papa reconoce a Polis III Nona como patriarca caldeo
En una carta, León XIV subraya el «admirable espíritu misionero» de Nona, y que ha fortalecido la comunión «en su propio territorio y en los de la diáspora cada vez más extensa»
El Papa León XIV ha reconocido a Polis (Pablo) III Nona como patriarca de Bagdad de los Caldeos. Así se lo comunica el mismo Santo Padre a Nona en una carta hecha pública este martes pero firmada el pasado viernes, justo un día después de su regreso de África.
Nona fue elegido por el Sínodo caldeo el 12 de abril, un día antes de que el Pontífice emprendiera su viaje. «Es con el corazón colmado de alegría que le concedo la Ecclesiastica Communio, como expresión y vínculo de la plena comunión con la Sede Apostólica, en el servicio común a la unidad en la Iglesia y a la edificación del Cuerpo de Cristo», se lee en el texto.
Como una de las seis Iglesias católicas patriarcales —junto con la armenia, la copta, la maronita y la melquita— en la Iglesia caldea el Sínodo patriarcal tiene derecho a elegir a su propio patriarca. Pero este debe solicitar y recibir la comunión eclesiástica del Papa.
Esto significa que el Vicario de Cristo reconoce oficialmente que el patriarca está en comunión con Roma. En el caso de las Iglesias arzobispales mayores, su primado debe ser confirmado por el Obispo de Roma antes de poder ser entronizado.
¿Qué dice el Papa sobre Nona?
En su carta al nuevo patriarca caldeo, el Pontífice eleva «fervientes oraciones para que Su Beatitud, como padre y jefe de esta amada Iglesia», ejerza «con solicitud pastoral el ministerio que se le ha confiado». Esto implica guiar al pueblo de Dios «según el Corazón de Cristo y confirmándolo en la fe, la esperanza y la caridad».
León XIV describe a la Iglesia caldea como «rica en su antiquísima tradición apostólica y marcada por el luminoso testimonio de numerosos mártires y confesores». Sobre Nona, el Santo Padre destaca cómo hasta ahora ha hecho «fecundo el anuncio del Evangelio» con «admirable espíritu misionero».
También que ha fortalecido «la comunión eclesial en su propio territorio y en los de la diáspora cada vez más extensa». Por ello, pide al Espíritu Santo que lo sostenga en su nueva misión para que continúe por ese camino.
Sucesor de un asesinado y víctima del ISIS
Originario de Alqosh, en la llanura de Nínive, Amel Shamon Nona (su nombre de pila) se ordenó sacerdote en 1991. De 1993 a 1997 fue vicario parroquial en Alqosh, y luego párroco hasta el año 2000.
En 2009, fue elegido con consentimiento de Benedicto XVI como arzobispo de Mosul. Sucedía a Faraj Pablo Raho, asesinado el año anterior. Cuando el Estado Islámico conquistó Mosul el 9 de junio de 2014, Nona aún se quedó varias semanas allí.
Finalmente, se vio obligado a abandonar la ciudad cuando la ofensiva yihadista se extendió por toda la llanura de Nínive. Como tantos feligreses, se desplazó a Erbil, capital del Kurdistán iraquí. En enero de 2015, el Papa Francisco lo nombró obispo de la eparquía de Santo Tomás Apóstol de Sídney de los Caldeos