Comienza a valorarse en Roma si reconocer o no la Conferencia Sinodal alemana - Alfa y Omega

Comienza a valorarse en Roma si reconocer o no la Conferencia Sinodal alemana

El presidente de los obispos alemanes ha estado esta semana con León XIV y con el prefecto del Dicasterio para los Obispos, al que presentó los estatutos de la Conferencia Sinodal

María Martínez López
Wilmer, Iannone y Giles durante la entrega. Foto: DBK.
Wilmer, Iannone y Giles durante la entrega. Foto: DBK.

Una de las últimas citas del Papa León XIV antes del Triduo Pascual ha sido su audiencia privada con Filippo Iannone, prefecto del Dicasterio para los Obispos. Además de repasar nombramientos episcopales pendientes, seguramente encima de la mesa haya estado el futuro del Camino Sinodal alemán. No en vano, tanto el Santo Padre como Iannone se han reunido esta semana con Heiner Wilmer, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Alemana

Wilmer estuvo este martes con Iannone para presentarle los estatutos de la Conferencia Sinodal. Al tiempo, le pidió el reconocimiento de la Santa Sede, dentro del acompañamiento que está haciendo Roma a la creación de un órgano sinodal germano. 

Es la última estación en el recorrido del documento, que en noviembre fue aprobado por el Comité Sinodal y por el Comité Central de los Católicos Alemanes. En febrero recibió el visto bueno del episcopado, durante la misma Asamblea General en la que resultó elegido Wilmer en sustitución de Georg Bätzing.

Con el Papa

Acompañado por la secretaria general de la conferencia episcopal, Beate Gilles, y su portavoz, Matthias Kopp, «le expliqué los estatutos en continuidad con mi predecesor», explicó Wilmer en un comunicado. «Se pide el reconocimiento para que podamos aplicarlos e implementar una Conferencia Sinodal para la Iglesia en Alemania». 

El presidente del episcopado se mostró contento de «haber dado un paso más en el largo recorrido del Camino Sinodal». Asimismo, señaló su gratitud por la forma tan «intensa» en la que «este proceso en Alemania se ha fusionado en los últimos meses con los eventos sinodales» de la Iglesia universal. 

Un día antes, el lunes 30 de marzo, el Papa León XIV recibió en audiencia a Wilmer, que le visitaba al comienzo de su mandato como presidente del episcopado. Según la Conferencia Episcopal Alemana, hablaron de evangelización y de la situación de la Iglesia en Alemania. Además Wilmer, que ya conoció al Santo Padre en noviembre pasado siendo pastor en Hildesheim, le agradeció su confianza al nombrarle el 26 de marzo obispo de Münster.

Iannone saluda al Santo Padre. Foto: Vatican Media.
Iannone saluda al Santo Padre. Foto: Vatican Media.

¿De dónde viene este proceso?

La entrega en Roma de los estatutos de la Conferencia Sinodal es la etapa final de un largo camino que comenzó en enero de 2023. Fue entonces cuando el Vaticano decidió intervenir para poner freno a la creación en Alemania de un Consejo Sinodal, una de las decisiones tomadas durante el Camino Sinodal que había empezado en 2018. 

Dicho organismo «no se debe establecer en su forma prevista», se decía en una carta. La firmaban el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin; el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal español Luis Ladaria Ferrer, y el responsable del Dicasterio para los Obispos, el cardenal Marc Ouellet —al que luego sucedió Robert Prevost, hoy León XIV—. 

El proceso alemán continuó adelante con la creación de un Comité Sinodal como paso intermedio. Pero Wilmer no votó sus estatutos al ausentarse de su sesión constitutiva, en noviembre de 2023, alegando cuestiones de agenda. 

Siguió entonces una sucesión de misivas y encuentros, hasta que en marzo de 2024 la Santa Sede y la Iglesia alemana acordaron que esta comunicaría a Roma su camino. También que este se realizaría en conformidad con la eclesiología del Concilio Vaticano II y el derecho canónico.

Desde entonces, la Santa Sede ha acompañado al Comité Sinodal para una formulación adecuada de un órgano sinodal. El Pontífice conoce bien este proceso, pues ha participado en él en calidad de prefecto del Dicasterio para los Obispos hasta su elección.