Cáritas y otras 50 entidades exigen a Europa poner fin a las devoluciones en caliente

Se debe «permitir a las personas que buscan protección internacional acceder» al sistema de asilo «a pesar del cierre de fronteras», aseguran 50 entidades sociales, entre ellas Cáritas Europa, en una carta abierta a los miembros e instituciones de la UE

Alfa y Omega
Foto: AFP/Louisa Gouliamaki

Se debe «permitir a las personas que buscan protección internacional acceder» al sistema de asilo «a pesar del cierre de fronteras», aseguran 50 entidades sociales, entre ellas Cáritas Europa, en una carta abierta a los miembros e instituciones de la UE

Cáritas Europa y otras 50 entidades de la sociedad civil han denunciado que «varios estados» de la Unión Europea «estén utilizando la crisis COVID-19 como pretexto para suspender los derechos humanos de las personas desplazadas». Esta acusación está contenida en una carta abierta a los 27 estados miembros de la UE, al Consejo, a la Comisión y al Parlamento Europeo, así como las agencias pertinentes de la Unión Europea (UE), es decir, Frontex, EASO y la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE.

El texto recuerda que la crisis causada por la pandemia no conoce fronteras e invita a los países de Europa a defender los derechos de los refugiados y las personas desplazadas en sus fronteras internas y externas. La institución humanitaria de la Iglesia católica y el resto de autores exhortan, en particular, a proteger el acceso al asilo y el principio de no devolución. Los estados deben «permitir a las personas que buscan protección internacional acceder al registro de asilo a pesar del cierre de fronteras». Recuerdan, además, que las expulsiones sumarias «son ilegales y van contra el derecho al asilo y el principio de no devolución contenidos en las normas emitidas por Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados».

El documento publicado en el portal de la Cáritas Europa insiste en la obligación de salvaguardar el derecho a la vida en el Mediterráneo mediante el mantenimiento de puertos abiertos para la llegada segura y el desembarco de las personas desplazadas. Exige además que se responda a las llamadas de socorro en el mar desplegando suficientes recursos de rescate, al tiempo que se permite a los barcos de ONG operar en esta agua.

Situación en frontera greco-turca y en ruta de los Balcanes

En cuanto a la situación en la frontera greco-turca y en la ruta de los Balcanes, la declaración llama a las autoridades nacionales a «poner fin a la criminalización de los pasos fronterizos, la violencia desatada y las restricciones arbitrarias de circulación». En este contexto, subrayan que las medidas adoptadas para gestionar los riesgos de salud pública en las fronteras Schengen no deben ser discriminatorias y mucho menos, impedir que las personas busquen protección internacional. «Pedimos a la Comisión de la UE que supervise activamente estas fronteras para garantizar que se respete la legislación de la UE, de acuerdo con su mandato».

Sobre la pandemia de COVID-19, Cáritas Europa y el resto de actores sociales llaman a los Estados miembros de la UE a implementar en las fronteras normas adecuadas que garanticen la salud y el saneamiento, el acceso a suficientes pruebas de detección del virus, instalaciones médicas, medidas de cuarentena no discriminatorias y condiciones de recepción que respeten el distanciamiento social.

En particular, piden nuevamente evacuar los campamentos superpoblados en las islas del Egeo y liberar a las personas desplazadas detenidas en las fronteras de la UE, utilizando alternativas para la detención, con alojamiento adecuado y acceso a servicios de salud.

«Juntos –finaliza la declaración– instamos a los estados miembros de la UE, con el apoyo de las instituciones y agencias de la UE, a aprovechar esta oportunidad para liderar con el ejemplo y enfrentarse a la crisis de COVID-19 sin dejar a nadie atrás: solo una respuesta inclusiva nos permitirá detener su propagación y recuperarnos juntos».

Vatican News/Alfa y Omega