Broadchurch. El pueblo lo hizo - Alfa y Omega

Broadchurch. El pueblo lo hizo

Javier García Arevalillo
Tennant como el inspector jefe Hardy y Colman como la detective jefe Miller
Tennant como el inspector jefe Hardy y Colman como la detective jefe Miller. Foto: Colin Hutton.

Un niño aparece muerto en una playa de un pueblecito costero inglés. El típico pueblo en el que no pasa nada, en el que todos los vecinos saludan, en el que todos son prójimos. Alguno de esos vecinos amables, anodinos, ha destrozado la vida de una de las familias de Broadchurch, un nombre inventado que podría ser cualquier pueblo de la campiña inglesa. Es un planteamiento que nos suena, porque tras esta serie fue versionado por muchas producciones; probablemente Mare of Easttown sea la mejor réplica.

Pero tengo debilidad por esta serie porque es la primera que vi de este subgénero que llamaremos «el pueblo lo hizo». Sí, en Broadchurch el pueblo es uno de los personajes, probablemente el más importante. Es mucho más que el ubi del crimen y la investigación, es un ente que impregna a cada personaje, que rechaza al investigador que viene a resolver el crimen (magnífico David Tennant, como siempre). En este tipo de series, decíamos, todos los vecinos saludaban y eran anodinos, hasta que un crimen arroja más luz a una estancia poco iluminada, permitiendo que se vislumbren los esqueletos en los armarios de lo protagonistas.

Es un tipo de series que enganchan y se disfrutan, pese a lo dramático del caso, porque siempre hay un sospechoso, siempre hay un secreto inesperado sobre un personaje que parecía secundario. Es como entrar a investigar las ruinas de un castillo en noche cerrada, con una linterna: allí donde la luz enfoca se forman nuevas sombras, nuevos misterios, nuevas estancias que descubrir. Hay otro motivo por el que esta serie está entre mis favoritas: me permitió descubrir a una de las actrices más fascinantes de la última década, Olivia Colman. Mucho antes de que ganase el Óscar y algún Globo de Oro, se dio a conocer en Broadchurch como la simpática agente de la Policía local y madre de familia, con esa mirada inocente y esperanzadora que tan bien empasta con su contraparte en la investigación, David Tennant. Esa pareja protagonista fue tan notable que extendió la serie tres temporadas (debería haberse quedado en ese final magnífico de la segunda temporada).