Beatifican al sacerdote que devolvió a las víctimas de prostitución «la alegría de vivir» - Alfa y Omega

Beatifican al sacerdote que devolvió a las víctimas de prostitución «la alegría de vivir»

El sacerdote Luis Eduardo Cestac, fundador de las Siervas de María que será beatificado este domingo en Bayona, dedicó toda su vida a los pobres, las niñas abandonadas y las víctimas de prostitución

Redacción

El sacerdote Luis Eduardo Cestac, fundador de las Siervas de María que será beatificado este domingo en Bayona, dedicó toda su vida a los pobres, las niñas abandonadas y las víctimas de prostitución

Este domingo será beatificado, en Bayona (Francia), Luis Eduardo Cestac, fundador de las Siervas de María de Anglet. Esta congregación, conocida también como las francesas o Religiosas de Notre Dame, están presentes en España: en San Sebastián y en Burlada de Navarra.

Luis Eduardo Cestac nace en Bayona (Francia) el 6 de enero de 1801 en una familia cristiana. Sacerdote en la catedral desde el año 1831, pronto se convierte en el amigo de los pobres. Los quiere y se entrega a ellos con pasión. Su vida está habitada por la presencia de la Virgen María, Madre de Dios y de los hombres.

Las niñas abandonadas son su primera preocupación. Su amor por los marginados le llevará a ocuparse de las jóvenes víctimas de la prostitución. Sobre las bases de la libertad, la verdad y el amor, se propone devolverles «la alegría de vivir».

Siempre atentas al clamor de los pobres

En 1842, funda la Congregación de las Siervas de María de Anglet, a la que añade la rama contemplativa de las Solitarias de San Bernardo. Luis Eduardo Cestac muere en Anglet, el 27 de marzo de 1868.

Las Siervas de María de Anglet, como su Fundador, viven atentas al clamor de los pobres, comparten con ellos sus esperanzas y trabajan para erradicar la injusticia y la miseria. Hoy se encuentran en: Francia, España, Argentina, Uruguay, Costa de Marfil e India.

Como ayer para su Fundador, la vida de María sigue siendo para ellas camino de Evangelio al servicio de los hombres de hoy.

CONFER/Alfa y Omega