Anulada la sentencia que obligaba a abortar a una joven con discapacidad en el Reino Unido - Alfa y Omega

Anulada la sentencia que obligaba a abortar a una joven con discapacidad en el Reino Unido

Redacción
La jueza Nathalie Lieven

El Tribunal de Apelación anuló el lunes la decisión de una jueza de obligar a abortar a una joven con discapacidad intelectual y embarazada, a pesar de que su madre estaba dispuesta a hacerse cargo del bebé

Una joven inglesa con discapacidad intelectual y embarazada no tendrá que someterse a un aborto en contra de su voluntad, después de que el recurso presentado por su madre fuera tenido en cuenta el lunes.

La decisión se produjo tres días después de que la jueza Nathalie Lieven, del Tribunal de Protección, decretara que lo mejor para la menor, que a pesar de tener entre 20 y 30 años tiene una edad mental de menos de 10 y está embarazada de 22 semanas, era abortar.

«Soy fuertemente consciente del hecho de que para que el Estado ordene a una mujer abortar cuando parece que no quiere es una intrusión inmensa», afirmaba Lieven en la sentencia. Se mostraba además convencida de que a la joven «le gustaría tener un bebé de la misma forma en la que le gustaría tener una muñeca bonita». Y concluía: «Tengo que basarme en el mejor interés para ella».

Su decisión no parecía tener en cuenta que la madre de la joven, católica y antigua matrona, se había comprometido a cuidar del bebé; ni que, además, la asistente social que lleva el caso se había pronunciado a favor de permitir que el embarazo siguiera su curso. La madre recurrió la decisión y, en una audiencia de emergencia, tres magistrados del Tribunal de Apelación le dieron la razón.

Violación de los derechos humanos

El lunes, antes de conocerse la anulación de la sentencia, un obispo católico aseguró, en nombre de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, que obligar a la joven a abortar «infringe sus derechos humanos, por no hablar del derecho a la vida del niño no nacido».

Monseñor John Sherrington, obispo auxiliar de Westminster, subrayó también que las circunstancias de este caso agravan la «tragedia» que es todo aborto. «El caso suscita graves preguntas sobre el significado del “mejor interés” cuando un paciente sin capacidad mental se somete a una decisión judicial contra su voluntad».

Y concluía: «En una sociedad civil como la nuestra, hay un equilibrio delicado entre los derechos individuales y el poder del estado».

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