«A los mayores no solo hay que asistirles, hay que escucharlos»

«A los mayores no solo hay que asistirles, hay que escucharlos» 

León XIV visita una residencia para personas mayores en Angola. «Ellos custodian la sabiduría de un pueblo», afirma

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
El Papa saluda a una de las mujeres del centro. Foto: Vatican Media.
El Papa saluda a una de las mujeres del centro. Foto: Vatican Media.

León XIV comenzó su tercer día de viaje apostólico a Angola visitando la residencia para personas mayores de la ciudad de Saurimo. Allí ha recordado que el cuidado de las personas frágiles es un indicador muy importante de la calidad de la vida social de un país. «Les debemos gratitud, porque han afrontado grandes dificultades por el bien de la comunidad. Y no solo hay que asistirles, hay que escucharlos», ha dicho. 

«Les agradezco mucho su acogida, tan llena de fe», expresó el Pontífice abriendo su saludo ante los residentes y el personal que los asiste. Con atención, León XIV escuchó también el testimonio de una persona mayor, quien manifestó a nombre de todos los residentes la «gran alegría» por la visita del Santo Padre que, dijo, «aumenta nuestra esperanza de vida». 

Un momento del encuentro con los mayores. Foto: Vatican News.
Un momento del encuentro con los mayores. Foto: Vatican News.

Conmovido por oír que llaman a este lugar «hogar», lo cual «habla de familia», el Obispo de Roma manifestó su esperanza de que todos «puedan vivir aquí realmente, en la medida de lo posible, en un ambiente familiar». 

En casa de amigos 

En su discurso, el Papa recordó que a Jesús le agradaba estar en la casa de sus amigos: iba a la casa de Pedro, en Cafarnaúm, visitaba a María, Marta y Lázaro, en su casa, en Betania, donde era recibido con familiaridad. Y añadió: «Por eso, queridos hermanos, me gusta pensar que Jesús habita también aquí, en esta casa. Sí, Él vive entre ustedes cada vez que intentan amarse y ayudarse mutuamente como hermanos y hermanas. Cada vez que, tras una incomprensión o una pequeña ofensa, saben perdonarse y reconciliarse. Cada vez que, algunos de ustedes o todos juntos, rezan con sencillez y humildad». 

 El Santo Padre expresó además su agradecimiento a las autoridades angoleñas por las iniciativas en favor de los ancianos más necesitados, así como a todos los colaboradores y voluntarios. «El cuidado de las personas frágiles –afirmó– es un indicador muy importante de la calidad de la vida social de un país».  

Y a continuación indicó que «a las personas mayores no sólo hay que asistirlas, ante todo hay que escucharlas, porque custodian la sabiduría de un pueblo. Y les debemos gratitud, porque han afrontado grandes dificultades por el bien de la comunidad».