León XIV recuerda que es un «deber fundamental» rezar por los difuntos
«¡Orar en sufragio de los difuntos significa celebrar la vida!», ha reivindicado en la Misa por los cardenales y obispos fallecidos en el último año
«¡Orar en sufragio de los difuntos significa celebrar la vida!», ha reivindicado el Papa León XIV este jueves, durante la Misa en sufragio por los cardenales y obispos fallecidos durante el último año, que ha presidido en la mañana de este jueves en la basílica de San Pedro. Es, además, «uno de los deberes fundamentales» de la Iglesia.
Por otro lado, ha surayado que la fe permite meditar sobre el misterio de la muerte «sin temor». Y por ello ha exhortado a no permitir que el recuerdo de los difuntos se reduzca a «mera nostalgia».
Al rezar por quienes ya han partido celebramos «ante todo, la vida resucitada de Cristo Señor y, por su gracia, la nuestra, que resucita en Él», ha recalcado el Papa. «El Señor está vivo, nos espera y ya nos ha preparado un lugar en la casa de su Padre». Y ofrecer una Misa por ellos significa celebrar «el memorial de su Pascua», mediante la cual «nos ha salvado al entregarse por nosotros».

En su homilía, citando las palabras del Evangelio en las que Jesús dice que «el que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor», ha subrayado que «interpelan nuestro corazón». «A lo largo de este camino, en el que no faltan las pruebas y los sufrimientos, nos guía y nos sostiene una promesa: la de una comunión sobre la cual la muerte no tiene poder», ha recordado el Santo Padre.
«Que el Señor recompense a sus siervos fieles»
«Esta certeza de fe y esperanza anima nuestra celebración en sufragio por los cardenales y obispos que nos han dejado durante el último año, por quienes queremos orar al Señor para que recompense a sus siervos fieles». Además, ha señalado que «esta memoria orante nuestra nos invita a reflexionar sobre el valor espiritual del recuerdo».
Ha recordado que santa Mónica, al despedirse de sus hijos, Agustín y Navigio, poco antes de morir, les dijo: «Solo os pido una cosa: ¡acordaos de mí, dondequiera que estéis, delante del altar del Señor!».

¿En qué se basa la oración por los difuntos?
«El misterio de la muerte aquí se relaciona con la oración por los difuntos, que la Iglesia siempre ha practicado desde sus orígenes como uno de sus deberes fundamentales». En sus palabras, ha invitado asimismo a meditar sobre dos verdades que iluminan esta plegaria: «La esperanza en la resurrección y la comunión de los santos», ha indicado.
Ha resaltado que «recordar a nuestros hermanos difuntos ante el altar del Señor se basa, de hecho, en la promesa de que nuestra vida, en Cristo, no se pierde porque ha sido redimida». Y ha indicado que «a la luz de Jesús, quien es el autor mismo de la resurrección, también nosotros oramos por nuestros difuntos en virtud de esta gran esperanza que se nos ha dado en el Misterio pascual».