El Papa recuerda en su catequesis a los mártires españoles

El Papa recuerda en su catequesis a los españoles que «no temieron derramar su sangre por amor a Cristo»

Asimismo, ha asegurado que «comprometerse en la economía y en la política es un modo de construir la paz»

José Calderero de Aldecoa
El Papa durante la audiencia. Foto: EFE / EPA / Fabio Frustaci.

El Papa ha concluido su catequesis de este miércoles, pronunciada durante la audiencia general, recordando la próxima beatificación de los mártires españoles de Santander. Concretamente, ha aludido al sacerdote español Francisco González de Córdova y de otros setenta y nueve compañeros —sacerdotes, seminaristas y laicos— «que durante la persecución española del siglo pasado no temieron derramar su sangre por amor a Cristo», ha destacado León XIV.

González de Córdova, concretamente, durante los primeros meses de la Guerra Civil española fue encerrado en el barco-prisión Alfonso Pérez y, poco después, asesinado. El resto fueron asesinados «por odio a la fe» en «el contexto de la misma persecución», según puntualizó en mayo el boletín publicado por la Santa Sede.

La celebración tendrá lugar en la catedral de Santander a las 11:00 horas. Va a ser presidida por el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, cardenal Marcello Semeraro. «Estos nuevos beatos ponen de manifiesto una nueva faceta de la inmensa multitud de amigos del Señor», ha asegurado el Pontífice, que también ha recordado la beatificación en Guatemala de Augusto Rafael Ramírez Monasterio.

El monumento a los mártires de Santander, el patriarca maronita Elías Hoyek y Costantino Vendrame, misionero salesiano en la India.
A la derecha: El monumento a los mártires de Santander. Foto: Vatican News.

El Papa y el destino universal de los bienes

Durante la catequesis, el Santo Padre ha reivindicado la dimensión social de la fe cristiana. En este sentido, ha recordado que el Evangelio ofrece criterios para transformar la economía y la política al servicio de la dignidad humana.

En su catequesis ha advertido de los peligros de un desarrollo económico desigual y contrario al cuidado de la creación. Una reflexión que el Papa ha realizado a partir de la constitución conciliar Gaudium et spes.

«El corazón de la economía es el trabajo», ha subrayado. Al mismo tiempo, ha reclamado oportunidades para todos y denunciando la explotación, el desempleo y las condiciones laborales que ponen en riesgo la vida.

El Pontífice ha defendido también el destino universal de los bienes y una política orientada al bien común, especialmente atenta a los más vulnerables y migrantes.

«Comprometerse en la economía y en la política según estos criterios es un modo de construir la paz», ha afirmado. Asimismo, ha animado a los jóvenes a dar testimonio y pedido a las comunidades cristianas impulsar la formación en doctrina social de la Iglesia.