Omella pide no dejarse «arrastrar por la espiral de violencia» tras los disturbios en Barcelona
El arzobispo de Barcelona ha denunciado la «violencia gratuita, saqueos y destrozos» y ha pedido oraciones «para que la paz se establezca en nuestra ciudad»
La violencia callejera vivida en Francia en los últimos días ha terminado por contagiar a España. Concretamamente, Barcelona registró en la noche del sábado graves disturbios protagonizados por jóvenes antisistema. Una proptesta que se convocó por redes sociales y que dejó 128 detenidos, el 56 % menores de edad, y 14 agentes heridos, cuatro de ellos de gravedad.
Ante lo sucedido, el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, ha hecho un llamamiento a todos los ciudadanos y personas de buena voluntad, «para que no nos dejemos arrastrar por la espiral de violencia y de confrontación que no lleva a ninguna solución, sino que conduce a agravar más los problemas».
Según Omella, «estas escenas de disturbios», de «violencia gratuita, saqueos y destrozos», «nos sumen en el asombro y el dolor, y nos plantean muchos interrogantes sobre las causas que están en el origen de estos brotes de violencia». Además, el conjunto de la ciudadanía tiene «derecho a vivir en paz y eso solo se con sigue con el respeto al otro y a las reglas de convivencia».
Omella: No a la polarización
Por otro lado, el arzobispo de Barcelona ha pedido cuidar el lenguaje. «Digamos no a una comunicación que nos polariza y que puede alimentar la violencia. Mensajes que nos presentan a unos y otros como enemigos irreconciliables». Al respecto, ha recordado que «es mucho más lo que nos une que lo poco que nos separa. Presentemos los retos comunes que vive nuestra sociedad para abordarlos unidos y con eficacia».
Asimismo, ha pedido trabajar «todos juntos para que los más vulnerables, los más pequeños, los más pobres y necesitados encuentren en nosotros la solidaridad y ayuda necesarias para poder vivir dignamente».
Oraciones por la paz
Por último, el cardenal Omella ha reconocido que «necesitamos respetar nuestro entorno, nuestra casa común». Y ha añadido: «Todos estamos llamados, trabajando juntos y sin confrontación, a hacer lo posible para que nadie quede excluido y pueda vivir dignamente y en sosiego, avanzando hacia un futuro que abra perspectivas de esperanza y de paz».
El comunicado concluye pidiendo oraciones «para que la paz se establezca en nuestra ciudad, en nuestros hogares y en nuestros corazones».