Un sí que hace posible que la vida diocesana vaya adelante - Alfa y Omega

Un sí que hace posible que la vida diocesana vaya adelante

La Iglesia de Madrid tiene dos nuevos obispos auxiliares. Un paso más para afianzar la corresponsabilidad, que viven como experiencia desbordante del amor de Dios

Alfa y Omega

Discernir entre varios ayuda a tener más luz para encontrar el camino. En una Iglesia local que apuesta por la sinodalidad, el nombramiento de dos obispos auxiliares es un modo de avanzar en ese deseo de vislumbrar el mejor modo de anunciar el Evangelio y construir el Reino de Dios en la Iglesia que peregrina en Madrid.

El arzobispo de Madrid lo ve, y así lo señalaba en la presentación de los obispos auxiliares electos, como momento para afianzar la corresponsabilidad y la misión a la que todos somos convocados. En el caso de aquellos que han sido nombrados, su sí hace posible que la vida diocesana vaya adelante.

Un sí al que se responde desde la confianza en el Señor, que es grande y sigue haciendo su obra buena. Ver el nombramiento desde esa perspectiva lleva a no salir corriendo ante una situación que los nombrados creen que les sobrepasa, pero que entienden y asumen desde una experiencia desbordante del amor de Dios, que cambia la vida de las personas.

Esa experiencia es vivida por todos en determinados momentos de la vida, también por quien es llamado a asumir la misión que la Iglesia les ha confiado a los nuevos obispos auxiliares. Un servicio que se aprende a ejercer desde la confianza en la misericordia de Dios, que es el primero que se implica para llevar a cabo cualquier tarea que nos encomienda, aunque en principio pensemos que es algo que nos supera.

Dios capacita a los que elige y, en el caso de los nuevos obispos auxiliares, les aportará los instrumentos necesarios para hacerle presente en medio de nuestra sociedad. Una labor que debe ser realizada en comunión con toda la Iglesia que peregrina en Madrid. Ahora de un nuevo modo, pero continuando con su servicio, como han hecho a lo largo de años de ministerio presbiteral.