¿Quién es Fernando Murga, nuevo obispo auxiliar de Madrid?

¿Quién es Fernando Murga, nuevo obispo auxiliar de Madrid?

Originario de Bilbao, tiene experiencia profesional como arquitecto y ha sido formador y administrador del Seminario Conciliar y moderador de Curia

María Martínez López
Murga con León XIV durante su visita a Madrid. Foto: Archimadrid.
Murga con León XIV durante su visita a Madrid. Foto: Archimadrid.

Para Fernando Murga Gómez, nombrado este viernes nuevo obispo auxiliar de Madrid por el Papa León XIV, lo fundamental de su vocación es el ser sacerdote. «Tienes que empezar por ser cura y no permitir que la actividad te despiste o te desvíe de la realidad», que es haber sido «elegido por el Señor para entregar la vida por amor a Dios, a través de los hombres, de los hermanos». Lo aseguraba a Alfa y Omega en una entrevista concedida a finales de julio dentro de la sección «Ser cura en Madrid». 

En la conversación, reconocía asimismo que «ser cura en Madrid es todo un reto», condicionado por ser una diócesis muy grande, plural y compleja; «una diócesis que tiene de todo». Ahora, como obispo auxiliar para toda la archidiócesis, tendrá ocasión de comprobarlo mucho más, aunque ya lleva año y medio haciéndolo en calidad de moderador de Curia. 

Nacido en Bilbao el 25 de mayo de 1965, Murga Gómez es licenciado en Arquitectura, ámbito en el que también ejerció profesionalmente. Se preparó para el sacerdocio en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, de Madrid, donde obtuvo el Bachiller en Teología. Fue ordenado sacerdote para esta archidiócesis el 7 de mayo de 2011.

Foto: Archimadrid / Javier Ramírez.
Foto: Archimadrid / Javier Ramírez.

Hasta 2014 fue vicario parroquial y luego párroco de Nuestra Señora de la Soledad, y de 2014 a 2015, de San León Magno. Además, colabora con los Cursillos de Cristiandad.

En 2015, fue nombrado formador y administrador del Seminario Conciliar de Madrid. Allí colaboró estrechamente con José Antonio Álvarez, el obispo auxiliar de Madrid fallecido en octubre de 2025 y que, en aquel entonces, era rector. 

A los seminaristas: «Me fío de vosotros»

En 2022, ambos hablaron con Alfa y Omega de la formación de los sacerdotes. En concreto, Murga aseguraba que los seminaristas «vienen del mundo y van al mundo, y tienen que saber dar respuestas». «Tienen que ser expertos en humanidad», añadía. 

En julio pasado, resaltaba que al acompañar a los futuros sacerdotes, se los intenta ayudar a interiorizar las indicaciones del cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, sobre cómo, en palabras del formador, «no podemos seguir haciendo las cosas como siempre o intentando mantenernos en nuestros espacios de confort o en aquello donde nos sentimos seguros, sino que tenemos que dar respuesta a una sociedad que va muy rápido cambiando». 

Por eso, explicaba que a los seminaristas les dice: «Me fío de vosotros, de vuestra creatividad, de vuestra relación con el Señor, de la inspiración del Espíritu». Porque «el primer paso es tomar conciencia de que no podemos quedarnos donde estamos bien y cómodos, sino ilusionarnos con el reto de dar respuesta». Y aseguraba que los futuros sacerdotes lo están, pues en los últimos años percibe en ellos el deseo de «responder a esa sed del pueblo de Dios que ellos van conociendo».

Protagonista en la reorganización de la Curia

El 21 de febrero de 2025, coincidiendo con la reorganización de la estructura central de la Curia diocesana, Fernando Murga Gómez fue nombrado moderador de la misma. Se trataba de una respuesta a los retos y desafíos pastorales de la archidiócesis. Pero también a la petición del documento final del Sínodo sobre la sinodalidad finalizado pocos meses antes, que subrayaba la importancia de que en los diferentes niveles de la vida eclesial es hiciera realidad un caminar juntos.

Esto implicó, en Madrid, la creación de un nuevo órgano de Asuntos Generales de la Curia Diocesana, perteneciente a su estructural central. Junto al fallecido José Antonio Álvarez, nuevo vicario general, estaba en él Murga como moderador, y otros dos sacerdotes —Francisco Mora, vicario judicial; y José Luis Segovia, vicario Pastoral— y el laico José María Albalad, delegado episcopal de Economía y Administración General, José María Albalad.

¿Qué es ser moderador de Curia?

Pocos meses de ser nombrado obispo auxiliar, en verano, Murga reconocía a Alfa y Omega que un año después seguía aprendiendo en esta «tarea apasionante». Explicaba que «es una especie, entre comillas, de jefe de personal, junto con el vicario del Clero, que se ocupa no solo de los sacerdotes, sino también de todo el personal civil que está colaborando, trabajando en la Curia», cuidándolo y atendiéndolo si tiene algún problema. 

Presentación en febrero de 2025 de la reestructuración de la Curia por parte del cardenal Cobo. Foto: Archimadrid / Santiago Tedeschi.
Presentación en febrero de 2025 de la reestructuración de la Curia por parte del cardenal Cobo. Foto: Archimadrid / Santiago Tedeschi.

Y, por otro lado, tenía la misión de «ir implantando» y aterrizando la «mirada del obispo», su proyecto para la diócesis, que además está viviendo un proceso de reestructuración. 

Además, durante varios meses de este año Fernando Murga estuvo muy implicado en la organización del viaje apostólico del Papa León XIV a España. En concreto, fue coordinador técnico de la etapa madrileña. A posteriori, dijo sobre esos días que en ellos el Santo Padre dio «las líneas principales que siguen siendo las de la Iglesia de toda la vida», pero intentando «dar respuesta a una sociedad como la de hoy, que es cambiante». 

¿Cómo es interiormente?

En cuanto a su forma de ser, Fernando Murga admite que «tiendo mucho al activismo, a llenarme la vida de cosas». Pero al mismo tiempo se muestra consciente de que «llega un momento en el que uno dice “tengo que separarme un poco de todo, tomar distancia, ver con perspectiva, pero sobre todo también seguir alimentando esa relación que es la más importante para nosotros, que es la intimidad con el Señor». 

De hecho, «el poder alejarte del ruido de la actividad favorece esa intimidad que para nosotros es la vida, es lo que nos salva. Esa relación íntima con el Señor. Por eso se mezcla lo humano, que es necesario, pero también lo espiritual, lo divino».

Vídeo de la entrevista con Fernando Murga realizada en verano pasado.