Los nuevos obispos auxiliares de Madrid: «Estamos conmovidos»
El cardenal Cobo ha dado la bienvenida a los nuevos obispos auxiliares de Madrid, a los que ha encomendado la tarea de «aportar preguntas y horizontes para poder responder a lo que Dios quiere»
«Es una alegría que el Santo Padre nos haya hecho este regalo». Lo ha reconocido este viernes 16 de octubre el cardenal José Cobo durante la rueda de prensa en la que ha valorado el nombramiento de Fernando Murga y Andrés Martínez como nuevos obispos auxiliares de Madrid.
Según el purpurado, «desde que vino a visitarnos», el Papa «era muy consciente de la necesidad que teníamos». De hecho, «la petición estaba hecha desde hace tiempo», cuando «se produjo el cambio de nuncio» y «tras la muerte de José Antonio Álvarez», que falleció de un infarto hace aproximadamente un año.
Aportar preguntas y horizontes
Ahora tras el nombramiento, «necesitan resituarse» y «entender que la figura de auxiliar de Madrid supone querer colaborar en una obra mayor», ha explicado el arzobispo, que les ha pedido que «cada uno de ellos empuje y preste su experiencia y sus habilidades a la marcha de la diócesis».
En este sentido, ha destacado el puesto de Martínez como vicario general del Ordinariato para los Fieles Católicos Orientales Residentes en España y la labor en las parroquias y en el seminario de Murga. «Con todo ello, ahora les toca aportar preguntas y horizontes para poder responder a lo que Dios quiere», ha dicho el purpurado, que ha concluido su intervención dando las gracias los obispos auxiliares, a los laicos, a los periodistas «e incluso a los no creyentes que están mirando a la Iglesia y esperan algo de ella».
Por último, Cobo ha recordado que «el sí de cada uno ayuda al resto», y ha asegurado que «necesitamos el sí de todos para que la diócesis funcione. Les pido que este sí sea coral».
«Me siento super contento»
En la rueda de prensa también ha intervenido el obispo auxiliar Vicente Martín, quien ha dado la «bienvenida al equipo» a Murga y Martínez. «Juntos sumamos a este proyecto», ha añadido antes de dar un consejo a sus nuevos compañeros: «Dejaros hacer. Primero por el Espíritu, que nos va conformando. También por la cruz pectoral, que se hace presente en la realidad».
Además, le ha recomendado «sentir pasión por esta Iglesia de Madrid» y «disfrutar del ministerio». Y ha concluido: «Servir a esta Iglesia es un honor. Es una Iglesia rica, viva, compleja» y, en ella, «nuestro papel es ser pastores y acompañar a la gente. Las comunidades os están esperando y yo me siento super contento».
Primeras palabras de los nuevos obispos
En su primera intervención pública tras el nombramiento, Fernando Murga se ha confesado «muy conmovido» por el nombramiento. «Recuerdo mi ordenación diaconal. Le preguntaba al Señor cómo era posible que hubiera llegado hasta aquí. Y Él me respondió: “Porque te quiero”. Ahora solo estoy siguiendo esta experiencia del amor de Dios».
No obstante, ha puntualizado que «mi vida cambió en un cursillo de Cristiandad». Desde entonces, «Dios me ha regalado experiencias preciosas» y «un anhelo de algo más grande» que la arquitectura, a la que se dedicó de forma profesional antes de ser sacerdote.
Dios capacita
Por su parte, Andrés Martínez ha reconocido que «no salen las palabras ante todas las emociones que están surgiendo. Es un momento de acción de gracias. El Señor nos ha llamado a esta tarea sin haberlo buscado».
Además, ha recordado una frase de san Antonio de Padua: «Dios no elige a los capaces, sino que capacita a los que elige». También ha dado «gracias a Dios porque tenemos a nuestro lado a un pastor». Es decir, «no es un trabajo que hacemos en solitario, sino en comunión con toda la diócesis de Madrid».
Por último, Martínez ha reconocido que «se me pasó por la cabeza salir corriendo». Pero entonces, en ese momento, «me acordé de cuando visité a las clarisas. Hablábamos del regalo que una de ellas le iba a hacer al niño Jesús, porque era Navidad, y yo interiormente pensé que mi respuesta era que le iba a regalar mi disponibilidad».