León XIV, contra la envidia: «La ley del amor rompe la del cálculo»
El Papa ha advertido contra la envidia y la división al comentar en el ángelus la parábola de los trabajadores de la viña
El Papa León XIV ha rezado este domingo el ángelus ante los miles de fieles y peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro. En su comentario al Evangelio, el Pontífice ha advertido contra la envidia y ha dicho que las parábolas de Jesús muestran «la novedad de lo que Dios tiene reservado para nosotros».
«Los designios de Dios son infinitamente más grandes y, digamos, más “humanos” que aquellos que nosotros, hombres y mujeres marcados por el pecado, podemos concebir y llevar a cabo», ha señalado. Por ello, ha retomado la llamada del profeta a «abandonar nuestros caminos torcidos y volver al Señor, que es misericordia y perdón».
La ley del amor
El Papa ha centrado después su reflexión en la parábola de los trabajadores de la viña del Evangelio de Mateo. Unos han trabajado durante toda la jornada, mientras que otros lo han hecho durante unas pocas horas.
León XIV ha subrayado que el momento central llega con la retribución. El propietario paga a los trabajadores de la primera hora lo acordado, pero también quiere mostrar su generosidad con los últimos. «No hay lugar para la envidia y la división allí donde irrumpe la novedad de Dios. Busquemos, pues, al Señor mientras se deja encontrar; invoquémoslo mientras está cerca; abandonemos los caminos torcidos y los pensamientos inicuos», ha pedido.

El Pontífice ha destacado que el propietario ordena pagar «empezando por los últimos y acabando por los primeros». La reacción negativa de quienes han trabajado todo el día, ha explicado, no es un elemento accidental de la parábola. «La revelación de la bondad de Dios es para todos, no sólo para unos cuantos», ha afirmado.
En este sentido, ha señalado que «Dios tiene caminos diferentes y pensamientos nuevos incluso para aquellos que se consideran los primeros y creen haberse ganado lo que son». «Todos, por el contrario, ganamos alegría, inteligencia y futuro cuando la ley del amor interrumpe la del cálculo, la experiencia de la misericordia extiende la del mérito, el don de la paz detiene las rivalidades y nos hace cercanos en la gratitud», ha añadido.
La gracia ser colaboradores de Dios
León XIV ha subrayado también que «es una gracia ser colaboradores de Dios», trabajando en su viña y sirviendo a su Reino de justicia y de paz. Por ello, ha invitado a abandonar la envidia y la división. «No hay lugar para la envidia y la división allí donde irrumpe la novedad de Dios», ha afirmado. El Papa ha exhortado así a «buscar al Señor mientras se deja encontrar» y a abandonar «los caminos torcidos y los pensamientos inicuos».
Finalmente, León XIV ha dirigido la mirada hacia la Virgen María y ha pedido su protección maternal para aprender a tener esperanza en Dios y confiar en su misericordia. «Sus caminos se conviertan en nuestros caminos y sus pensamientos se conviertan en nuestros pensamientos», ha concluido.