«La transición energética debe ser justa e inclusiva»
John encontró en la formación en aerotermia de Cáritas Madrid y Fundación Endesa una oportunidad para recuperar «independencia y tranquilidad». Como él, once alumnos más
«Sobre todo, independencia y tranquilidad». Así explica John Arias, participante en la formación en aerotermia de Cáritas Madrid y Fundación Endesa, lo que le ha devuelto una oportunidad laboral después de más de tres años buscando trabajo. Durante ese tiempo hizo diferentes cursos, tanto con Cáritas como con otros lugares, realizó voluntariado en Cruz Roja y trató de ocupar su tiempo aprendiendo todo lo que podía.
Cuando le hablaron de la posibilidad de una formación en aerotermia, John no conocía mucho sobre este sector. «Pero lo vi como una oportunidad para aprender algo nuevo y adquirir una formación que pudiera ayudarme a encontrar trabajo». Durante el curso fue descubriendo que era «un sector con futuro y con posibilidades reales».
Para John, tener un trabajo supone mucho, pero no es lo único que valora. «Tener un empleo es importante, porque te da estabilidad y te permite valerte por ti mismo, pero no creo que el objetivo tenga que terminar ahí». Lo que más destaca de la formación es el conocimiento: «El empleo puede cambiar, pero lo que aprendes permanece contigo y te permite seguir adaptándote y aprendiendo».
Su experiencia es también la historia que hay detrás de los datos de esta iniciativa. Doce personas han recibido formación especializada en aerotermia y cinco de ellas encontraron empleo pocos días después de finalizarla. El itinerario ha incluido formación técnica, prevención de riesgos, competencias transversales y prácticas en empresas.
Para Alfonso Loriga, responsable del Centro de Formación de Cáritas Madrid, el resultado confirma la importancia de apostar por profesiones que tengan una demanda real. «Dentro de la programación de Cáritas Madrid intentamos hacer cursos en sectores emergentes donde la posibilidad de contratación de las personas que formamos sea lo más fácil y rápida posible. En estos momentos, el sector de la aerotermia es uno de ellos».
La elección no fue casual. «La colaboración con el tejido empresarial es fundamental a la hora de diseñar nuevas formaciones a través de la agencia de colocación. Nos llegan propuestas de solicitud de personas formadas en este sector y cualificadas, por lo que fue muy fácil saber dónde estaba la oportunidad», explica Loriga.
Ya desde hace un par de años, la entidad ha pasado de hacer formaciones y presentarlas después a las empresas a preguntarles «qué tipo de formaciones necesitan». La razón está clara: «Son ellos los que al final van a contratar a las personas que formamos y, por lo tanto, tenemos que ir muy de la mano a la hora de generar este tipo de acciones».
Esto no significa abandonar otras formaciones que Cáritas ha realizado históricamente. Hay personas que necesitan un reciclaje, organizar su vida en cuanto a horarios y tiempos o recuperar la confianza necesaria para volver a realizar una búsqueda activa de empleo. Pero, en aquellos casos en los que existe una oportunidad clara, el objetivo es conectar la formación con el mercado.
No solo transición tecnológica
La colaboración con Fundación Endesa incorpora, además, la perspectiva de la transición energética. Ana Berengena Collantes, directora de Proyectos de Fundación Endesa, explica que desde la entidad creen «en una transición justa y sostenible, mejorando la vida de las personas y su entorno». Por eso, añade, la transición «debe traducirse en oportunidades reales para las personas». La aerotermia es una tecnología vinculada «a la eficiencia energética y a la electrificación de la demanda, con una demanda creciente y una clara proyección de futuro», por lo que les pareció «una excelente oportunidad para formar a personas en situación de vulnerabilidad y conectarles con un sector que necesita cualificación».
Berengena considera que la transición energética va a requerir nuevos profesionales en energías renovables, eficiencia energética, electrificación de los consumos, rehabilitación de edificios y nuevas tecnologías energéticas. Y esa transformación no será solo tecnológica. «La transición energética solo será verdaderamente exitosa si es también justa e inclusiva», afirma. «No se trata únicamente de transformar la forma en que producimos y consumimos energía, sino de garantizar que nadie quede atrás».
Esta iniciativa cobra especial sentido durante el Tiempo de la Creación, cuando la Iglesia pone el foco en el cuidado de nuestra casa común. «No podemos decir que cuidamos el planeta si no cuidamos a la persona y, sobre todo, si no cuidamos a las personas que están en un riesgo de exclusión y en una situación de vulnerabilidad», concluye Loriga.
La historia de John, después de años esperando una oportunidad, no termina con un contrato. «Para mí esto es un punto de partida, no un punto final».