Causas de los Santos reivindica el «catálogo» con mártires del siglo XX que ya comenzó Francisco - Alfa y Omega

Causas de los Santos reivindica el «catálogo» con mártires del siglo XX que ya comenzó Francisco

Según el prefecto Semeraro «la sangre suele preceder a nuestros diálogos teológicos» y supone «un ecumenismo que no se construye en un escritorio»

Rodrigo Moreno Quicios
Varios ponentes, entre ellos el cardenal Marcello Semeraro en el congreso en el Augustiniaum. Foto: Vatican News

«Hay valores por los que merece la pena vivir y, si es necesario, incluso morir». El cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, ha definido así en la tarde de este martes cómo es el martirio cristiano en el siglo XXI. Lo ha hecho durante una conferencia en el Instituto Patrístico Agustiniano. Esta es una realidad que la Iglesia trata de recoger en un «catálogo» de testigos de la fe en el que ya comenzó a trabajar en 2023. Junto al prefecto, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, ha definido a los cristianos de Tierra Santa como una «fuerza apacible» que trata de mantener unida a una comunidad golpeada por la guerra.

Para Semeraro, el martirio no se limita al momento de la muerte. Los nuevos mártires son «personas que han preferido la verdad a la mentira, la justicia a la violencia, la fidelidad a la conveniencia, la dignidad de la conciencia al compromiso». En definitiva, «hombres y mujeres que devuelven la confianza en lo humano».

El Papa Francisco lo fomentó en 2023

Esta realidad llevó al Papa Francisco a instituir en 2023 una Comisión de los Nuevos Mártires con la misión de elaborar un «catálogo» que recoge testimonios de personas cuya santidad ha sido «vivida, oculta, a veces anónima». Para el prefecto Semeraro, esta memoria «pertenece al patrimonio vivo del Pueblo de Dios». «La santidad es la mayor de las canonizaciones», ha afirmado, porque «no pertenece solo a la historia de la Iglesia, sino que es su forma permanente en la historia del mundo».

El cardenal Pierbattista Pizzaballa en la conferencia. Foto: Vatican News

Semeraro ha advertido además de una dificultad específica de la sociedad contemporánea. La cultura actual «a menudo identifica la felicidad con el bienestar y la libertad con la ausencia de sacrificio». Frente a ello, los mártires «no celebran el dolor, sino que dan testimonio del amor que hace fecundo el dolor».

La Iglesia «no es étnica ni nacional»

Haciéndose eco de su experiencia en Tierra Santa, Pizzaballa ha descrito otra forma de testimonio. «En medio de los escombros y los temores de Gaza surge un anhelo de vida que ninguna guerra logra borrar», ha señalado. La prioridad de la Iglesia es «mantener unidas a las comunidades» y ofrecer «una palabra cristiana en este conflicto».

El patriarca ha reconocido «las influencias, el dolor e incluso la ira». Sin embargo, «cuando alguien está en dificultades, otro puede apoyarle y viceversa». La Iglesia, ha insistido, «no es étnica ni nacional» y, «mientras todo apunta a la división, debemos, con esfuerzo, hacer todo lo posible por buscar, en cambio, la unidad».

Semeraro ha vinculado finalmente este testimonio con el ecumenismo: «La sangre de los mártires suele preceder a nuestros diálogos teológicos». Es, ha concluido, «un ecumenismo que no se construye en un escritorio, sino que nace de la fidelidad al Evangelio».