León XIV: «Nuestra dignidad es un don que nos precede y nos excede»
El Papa reivindica la dignidad «única e indeleble» de toda persona durante su catequesis sobre la Gaudium et spes
El Papa León XIV ha reivindicado este miércoles la dignidad «infinita» de toda persona humana, que no depende «de sus capacidades o riquezas», sino que constituye «un don de Dios que la precede y la excede». Lo ha hecho durante la audiencia general, en la que ha continuado su recorrido por la constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II.
El Pontífice ha explicado que el primer capítulo del documento conciliar está dedicado precisamente a «la dignidad de la persona humana» y a los derechos fundamentales que se derivan de ella. Según ha advertido, «queda camino por recorrer»: esta tarea «no ha terminado», porque siguen existiendo «contradicciones antiguas y nuevas» que amenazan la dignidad del ser humano.

León XIV ha recordado que la persona es una criatura «hecha a imagen de Dios, capaz de conocer y amar a su creador». Esta condición establece, ha señalado, una «relación filial con Dios Padre» y una «relación fraterna con Cristo y con los seres humanos». Por eso, ha añadido, «ser persona significa percibirse a sí mismo como un don que hay que compartir».
Entre el bien y el mal
En este contexto, el Papa ha presentado la existencia humana como una «lucha dramática entre el bien y el mal». Sin embargo, ha invitado a contemplarla con esperanza, porque Cristo «ha revigorizado al hombre frente al pecado». La fe cristiana, ha subrayado, permite así afrontar la fragilidad humana sin perder de vista la dignidad recibida de Dios.
All’#udienzagenerale in Piazza San Pietro, #LeoneXIV prosegue il ciclo di catechesi dedicate ai documenti del Concilio Vaticano II, continuando ad approfondire la "Gaudium et spes".
— Vatican News (@vaticannews_it) September 9, 2026
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El Pontífice ha destacado además tres dimensiones de la persona que Gaudium et spes presenta como fundamentales. La inteligencia, que convierte al ser humano en «un buscador de verdad»; la conciencia, que le permite descubrir el sentido de su propia vida; y la libertad, que le hace responsable de sus propias decisiones.
«Estamos creados a imagen de Dios por medio de Cristo», ha concluido León XIV. Por ello, «hemos recibido una dignidad única e indeleble», ante la que ha llamado a los cristianos a comprometerse para defenderla «siempre con la luz del Evangelio».