León XIV habla sobre Ceuta - Alfa y Omega

León XIV habla sobre Ceuta

Durante el rezo del ángelus, ha hecho un llamamiento para que se encuentre una solución a la situación. También ha condenado «el desierto de la guerra y la arrogancia»

Ángeles Conde Mir
León XIV desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico. Foto: OSV News photo/Elisabetta Trevisan, Vatican Media
León XIV desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico. Foto: OSV News photo/Elisabetta Trevisan, Vatican Media

«Alarmante situación». De esta forma ha definido el Papa los acontecimientos de Ceuta. León XIV, en español y con tono serio, tampoco ha pasado por alto lo que ha sucedido en España en estos últimos días.

«Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia», ha dicho el Pontífice al concluir el rezo del ángelus.

El espigón del Tarajal por donde se han producido los intentos de entrar en Ceuta. Foto: EFE

Diplomacia para solucionar los conflictos
A continuación, ha invitado a que se rece por la paz «para que, en el mundo, cesen las guerras y se encuentren soluciones diplomáticas a los conflictos». «Recordemos todas las víctimas de las hostilidades, sobre todo, a los más débiles e indefensos: niños, ancianos, enfermos. Que el Señor conforte a los que sufren y bendiga la obra de quien lleva ayuda y consuelo», ha añadido.

Por último, el Santo Padre ha recordado que este 2 de agosto se celebra el llamado «perdón de Asís», una de las primeras indulgencias de la Iglesia y que fue revelada a San Francisco en una visión de Jesús y de María rodeados de Ángeles. En apenas cuatro días, León XIV visitará la ciudad umbra para cerrar el encuentro de la juventud franciscana.

La avaricia, enfermedad del alma
En su catequesis previa al rezo del ángelus, ha reflexionado sobre la lectura evangélica que relata la multiplicación de los panes y los peces. «El episodio de la multiplicación de los panes significa que el encuentro con el Señor es una experiencia que nos alimenta», porque «Cristo es el pan de vida» y «su Providencia hacia nosotros nunca falla», ha indicado.

El Pontífice ha insistido en que nada se pierde cuando se comparte y ha condenado la avaricia. La ha definido como «una enfermedad del alma lleva a perder los sentidos porque embriaga de riquezas, hasta el punto de olvidar a aquellos que lloran de hambre y gritan de sed». De este modo, ha destacado, «ante la opulencia de las cosas que se corrompen, están las manos tendidas de quienes no tienen qué comer, las casas destruidas de quienes no tienen paz».

Pero, «en el desierto de la guerra y de la arrogancia», ha proseguido León XIV, se puede abrir paso «el milagro de la caridad» que vemos en la multiplicación de los panes y los peces.

Bendecir la mesa
Por último, ha invitado a acudir a la Eucaristía para gustar de este milagro cada día y a cumplir con gestos que den testimonio de la belleza de la fe, como bendecir la mesa. También ha insistido en que las vacaciones «pueden convertirse en tiempo de serena fraternidad, incluyendo a quienes están a nuestro lado y pasan necesidad».