Se agrava la crisis migratoria en Ceuta - Alfa y Omega

Se agrava la crisis migratoria en Ceuta

La diócesis de Cádiz y Ceuta se ha puesto a disposición de las autoridades para lo que sea necesario. Podrían haber llegado a territorio español hasta 20.000 personas

Ángeles Conde Mir
Miles de personas han llegado a nado sorteando el espigón del Tarajal. Foto: AP Photo/Antonio Sempere
Miles de personas han llegado a nado sorteando el espigón del Tarajal. Foto: AP Photo/Antonio Sempere

Al menos diez migrantes han muerto intentando llegar a Ceuta por el mar. Es el triste balance de esta nueva oleada de llegadas que ha desbordado a las autoridades de la ciudad autónoma. En el origen de esta nueva crisis se encontraría una sentencia que no permite aplicar las llamadas devoluciones en caliente a los inmigrantes que accedan a territorio español por mar. Este fallo del Tribunal Supremo es el resultado del recurso de un inmigrante argelino. Parece ser que la sentencia se hizo viral en Marruecos. El Ministerio del Interior sostiene que los traficantes de seres humanos han propiciado esta avalancha facilitando la información a todas estar personas que se han lanzado a las aguas del Estrecho para arribar a costas ceutíes.

Solicitud de estado de emergencia
No hay un número confirmado de los jóvenes, en su mayoría varones, que han accedido por mar a territorio español en Ceuta sorteando el espigón del Tarajal. Las cifras son muy dispares. Mientras unas fuentes apuntan a 3000 individuos, las estimaciones policiales multiplicaban exponencialmente la cifra que ascendía a los 20.000. El goteo de llegadas durante la semana ha sido constante, pero este jueves alcanzó el pico siendo miles las entradas. En cualquier caso, esta emergencia migratoria supera la cifra de la llegada masiva de 2021.

Contemplando el devenir de los acontecimientos, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Vivas, tras una reunión urgente con la Junta de Portavoces y de forma unánime, solicitó la declaración de emergencia nacional y el despliegue del Ejército, así como el cierre de la frontera. Desde Madrid respondieron que no era posible decretar la emergencia porque la ley no contempla los flujos migratorios como un riesgo. Lo que sí ha decidido Moncloa es enviar al Ejército y reforzar las dotaciones de policía y Guardia Civil.

La Iglesia local, a disposición de las autoridades
La diócesis de Cádiz y Ceuta ha expresado «profunda preocupación por la gravedad de los acontecimientos y por la especial vulnerabilidad de tantas personas que se ven afectadas por esta realidad». Y se ha prestado a ofrecer su colaboración con las autoridades y los organismos responsables. De esta forma, ponen a su disposición todos los medios humanos y materiales de los que disponen. Al mismo tiempo, solicitan a las comunidades de la diócesis que intensifiquen la oración «por quienes sufren, por quienes tienen la responsabilidad de gestionar esta situación y por todos aquellos que trabajan para construir caminos de paz, justicia y esperanza».

Además, informan de que las colectas del fin de semana en las parroquias de Ceuta van a ir destinadas a la Delegación Diocesana de Migraciones. Esa aportación se entregará al Centro de Atención a Personas Migrantes San Antonio, en Ceuta. Desde allí se gestionarán las necesidades más acuciantes «en coordinación con los servicios competentes», aseguran desde la diócesis.

La entrada de estos miles de migrantes en Ceuta ha provocado roces a nivel internacional con otros países europeos. Sin ir más lejos con Italia, cuya primera ministra Giorgia Meloni, y su Ministro de Exteriores, Antonio Tajani, han solicitado la suspensión provisional del espacio Schengen.

Su homólogo español, José Manuel Albares, amén de responder en redes sociales a la afirmación del gobierno italiano, ha convocado a consultas al embajador italiano en Madrid.

La suspensión del espacio Schengen está prevista en el propio tratado, cuyo artículo 25 especifica las situaciones en las que puede aplicarse. En primer lugar, debe existir una «amenaza grave para el orden público o la seguridad interna de un Estado miembro». En este caso, los controles fronterizos internos podrán restablecerse de forma excepcional «en todas o en determinadas partes de sus fronteras internas durante un período limitado de hasta treinta días o durante la duración previsible de la amenaza grave».