El mundial de fútbol ha sido el detonante de más de 40.000 mensajes de odio en redes sociales - Alfa y Omega

El mundial de fútbol ha sido el detonante de más de 40.000 mensajes de odio en redes sociales

El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia alerta de un aumento de los discursos discriminatorios, especialmente contra personas de origen norteafricano. Lamine Yamal fue uno de los principales objetivos de los ataques racistas e islamófobos

Redacción
Aficionados españoles celebran la victoria de la selección en la final del Mundial de fútbol 2026.
Aficionados españoles celebran la victoria de la selección en la final del Mundial de fútbol 2026. Foto: Europa Press / Diego Radamés.

El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente de la Secretaría de Estado de Migraciones, detectó durante el mes de junio 40.861 contenidos de odio y narrativas discriminatorias difundidos en internet. El informe señala que el mundial de fútbol se convirtió en el segundo gran detonante de estos mensajes, solo por detrás de los contenidos que relacionan inmigración e inseguridad ciudadana.

Según el texto, el 69 % de los mensajes monitorizados utilizaba noticias o publicaciones —en muchos casos falsas o descontextualizadas— para vincular a las personas migrantes con la delincuencia. El ámbito deportivo concentró otro 16 % de los contenidos, con una presencia destacada de mensajes racistas e islamófobos dirigidos contra selecciones nacionales, aficionados y jugadores.

Entre ellos, el informe subraya el caso de Lamine Yamal, que recibió una elevada cantidad de comentarios discriminatorios relacionados con sus orígenes y su identidad durante la celebración del campeonato.

Las personas de origen norteafricano, principales víctimas

El análisis confirma que las personas de origen norteafricano continúan siendo el principal objetivo de estos discursos de odio. Representaron el 88 % de los contenidos analizados, diez puntos más que el mes anterior.

También se registraron mensajes contra personas musulmanas (11 %), afrodescendientes (7 %), latinoamericanas y miembros de la comunidad judía, aunque estos últimos en menor proporción.

El observatorio advierte además de un aumento de los mensajes que «deshumanizan» a determinados grupos. Este tipo de contenidos alcanzó el 48 % del total, un incremento de 25 puntos respecto a mayo. A ello se suman mensajes que presentan a las personas migrantes como una amenaza (32 %), que promueven su expulsión (10 %) o incluso que incitan directamente a la violencia (6 %).

Más allá de las cifras, el informe refleja cómo el discurso de odio encuentra en la actualidad informativa y en acontecimientos de gran repercusión social, como un mundial de fútbol, un terreno fértil para extender estereotipos y convertir la diferencia en motivo de rechazo. La rapidez con la que estos mensajes se difunden favorece que la deshumanización deje de percibirse como una excepción y corra el riesgo de normalizarse en la conversación pública.

El estudio destaca que el 89 % de los mensajes empleaba un lenguaje agresivo explícito, mediante insultos, amenazas o descalificaciones. Además, casi uno de cada tres contenidos incorporaba imágenes, vídeos, memes o lenguaje codificado, recursos que facilitan su difusión y dificultan su detección automática por parte de las plataformas.

Seis de cada diez mensajes fueron eliminados

De la muestra de publicaciones notificadas, las plataformas digitales retiraron el 61 % de los contenidos denunciados, cuatro puntos menos que en mayo.

El informe constata diferencias significativas entre plataformas. TikTok eliminó el 98 % de los contenidos reportados, seguida de X (93 %) y Facebook (62 %). En Instagram la tasa de retirada fue del 32 %, mientras que YouTube eliminó únicamente el 8 % de los mensajes denunciados.

Asimismo, OBERAXE vuelve a constatar que el sistema de trusted flagger —el canal de confianza utilizado por organismos especializados— resulta mucho más eficaz que las denuncias realizadas directamente por usuarios particulares.

Los datos ponen de manifiesto que la lucha contra el odio en internet no depende únicamente de los mecanismos tecnológicos de moderación o de la rapidez con la que las plataformas eliminen determinados contenidos. El desafío es, sobre todo, cultural y educativo.

Alertas de Magnifica humanitas

En su primera encíclica, Magnifica Humanitas, León XIV advierte de que la revolución digital no es solo una cuestión técnica, sino profundamente humana. El Pontífice sostiene que la calidad de la comunicación pública depende de la confianza social y recuerda que «la verdad es un bien común», que se construye mediante la verificación de los hechos, el diálogo honesto y la responsabilidad compartida. Por ello, reclama una «ecología de la comunicación» que favorezca un periodismo riguroso, espacios de debate donde prevalezcan los argumentos sobre la reacción impulsiva y una sólida educación en el uso crítico de las herramientas digitales.

La encíclica también alerta del riesgo de que las plataformas digitales acaben reduciendo a las personas a datos, perfiles o etiquetas. Frente a esa lógica, León XIV recuerda que el ser humano nunca puede ser valorado por su utilidad, su origen o su pertenencia a un grupo, porque cada persona es imagen de Dios y posee una dignidad que ninguna mayoría, algoritmo o corriente de opinión puede otorgar o arrebatar. La verdadera medida del progreso, afirma el Papa, no es la capacidad tecnológica, sino la protección efectiva de los más vulnerables y el crecimiento del bien común.

El documento utiliza además dos imágenes bíblicas para interpretar el presente. La torre de Babel simboliza una sociedad que pone la técnica y el poder al servicio del dominio, hasta deshumanizar las relaciones. Frente a ella, la reconstrucción de Jerusalén representa una tarea compartida en la que cada persona contribuye a edificar una comunidad más justa y fraterna. Esa es, según León XIV, la elección que también afronta el mundo digital: convertir las redes sociales en instrumentos de enfrentamiento o en espacios donde sea posible el encuentro, la búsqueda de la verdad y el reconocimiento mutuo.