«Bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza»

«En la esclavitud, Cristo es liberación. Bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza»

Durante el rezo del ángelus, el Papa ha rezado por las víctimas del terremoto en Venezuela y por «los trabajadores del Evangelio que también hoy se encuentran en situación de persecución»; unas palabras que se han seguido con atención desde Nicaragua

José Calderero de Aldecoa
León XIV
Foto: OSV News / Matteo Pernaselci.

El Papa ha rememorado la beatificación en Vietnam, el pasado 2 de julio, del sacerdote Francisco Javier Truong Buu Diep, «asesinado en 1946 por odio a la fe en un contexto de prevaricación y violencia», ha asegurado León XIV este domingo, asomado al balcón del Palacio Apostólico, tras el rezo del ángelus. El nuevo beato «se impuso como defensor de los derechos de las personas y no abandonó a sus parroquianos». Por ello, el Santo Padre ha pedido «que su intercesióny su oración sostengan a los trabajadores del Evangelio que también hoy se encuentran en situación de persecución».

Sus palabras se producen apenas unas horas después de que el régimen de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, liberara al obispo emérito de Estelí, Juan Abelardo Mata, después de que estuviera preso con 80 años por pedir a los fieles que rezaran por la Iglesia perseguida en el país. La liberación del obispo se produjo después de una fuerte presión del Gobierno de Estados Unidos.

Cabe señalar que EE. UU. celebró este sábado, 4 de julio, su fiesta nacional. Una fiesta que el Pontífice americano compartió con el embajador del país ante la Santa Sede, Brian Burch, con el que cenó en su residencia. No obstante, no han trascendido el contenido de la conversación que ambos mantuvieron.

Junto con Vietnam, y la persecución en la Iglesia, el Pontífice también se ha acordado en su alocución de Venezuela. Presente en la plaza de San Pedro, se encontraba el coro de la Universidad de Mérida. Al saludarlos, el Papa ha dicho que «recuerdo siempre en mis oraciones a las víctimas de los terremotos y a todo el pueblo venezolano. Que el Señor lo sostenga en este momento tan difícil».

El Papa junto con el embajador de EE. UU. ante la Santa Sede, y su esposa, el 4 de julio. Foto: OSV News.

Cristo y la humanidad

Antes de la oración mariana, León XIV ha explicado que «la sencillez» es «un gesto espontáneo y alegre» que «corresponde al estilo de Dios». Él «ama revelarse a los pequeños, mientras permanece oculto a los sabios y entendidos». Así, «la sabiduría humana se convierte en arrogancia y la doctrina degenera en soberbia».

La verdadera sabiduría de Dios, ha explicado el Santo Padre, «se revela en la humildad de la carne, y su enseñanza se dirigie a quienes pasan más dificultades». Vengan a mí todos los cansado y abrumados por las cargas de la vida. Es decir, «Jesús se hace cargo de la humanidad, herida por el mal para cuidar de ella. La sabiduría que Él nos dona es pues un anuncio de salvación y su yugo nos levanta en cada caída».

De esta forma, «al seguir a Cristo, el camino no es por tanto una ascética que mortifica es una escuela de libertad que se toma en serio el drama de la historia y siempre ilumina su sentido, sobre todo en los momentos más oscuros». Y ha concluido: «Solo en la cruz de Jesús se redime el mal. Solo en su Pasión, nuestro cansancio mortal encuentra consuelo y redención. En la esclavitud, Cristo es liberación. Bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza. En la hora del pecado, Cristo es perdón. Esta es la auténtica sabiduría».