León XIV, en CEDIA 24 horas: «El amor de Cristo nos empuja hacia los hermanos»
El Papa ha comenzado su visita a Madrid en este recurso de Cáritas diocesana, donde «como en todas las familias, ocurren milagros». Durante su discurso, también ha advertido a los cristianos que «se dejan contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas o por posicionamientos políticos y económicos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones engañosas»
Tras los discursos protocolarios, León XIV ha dicho sentirse «muy contento de comenzar» en CEDIA 24 horas «mi visita a Madrid». Además, «como ha dicho su eminencia [el cardenal Cobo], quien está en Madrid, es de Madrid. Y por tanto yo también estoy entre vosotros como un madrileño más». El proyecto se trata de una iniciativa de Cáritas diocesana de Madrid para personas si hogar, donde «como en todas las familias, ocurren milagros», ha destacado el Pontífice.
El primero de ellos, según el Papa, es que «nadie se queda solo». Y el segundo es que aquí todo se comparte: «La alegría y el dolor de cada uno son la alegría y el dolor de todos». En realidad, es lo mismo que hizo el Señor, que «se hizo hombre no solo para sanar nuestras enfermedades y miserias, sino para hacerlas suyas -excepto el pecado-, viviendo como uno de nosotros en la debilidad e identificándose con toda persona que sufre».
Sin salirnos del Evangelio, el Santo Padre ha destacado las palabras del arzobispo de Madrid, quien ha evocado el camino que desde Belén lleva al paraíso. Las palabras del cardenal Cobo han dado pie a León XIV para hablar de los belenes que adornan Madrid en Navidad. «Su belleza, sin embargo, es solo una pálida expresión de una maravilla aún más grande y profunda», que es la que «hoy encontramos aquí».
En CEDIA 24 horas, al que el Papa ha definido como un «belén sencillo y acogedor», Jesús se acerca transformado «en las personas que se asoman al umbral del centro en busca de ayuda». Lo hacen de día y de noche, lo cual «nos recuerda que la caridad no admite demoras». Precisamente, «esta es nuestra responsabilidad ante quienes están necesitados: una responsabilidad que consagra cada encuentro con el otro como un kairós, un momento de gracia único e irrepetible para amar, que no hay que perder ni posponer».
Actitudes marcadas por la ideología
En este sentido, el Pontífice ha asegurado que «el amor de Cristo nos empuja hacia los hermanos y la caridad y la solicitud con que respondemos a sus impulsos son la prueba de nuestra fe». No obstante, «en muchas ocasiones, también los cristianos se dejan contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas o por posicionamientos políticos y económicos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones engañosas», ha advertido sin citar a nadie.
Hay quien, incluso, desprecia o ridiculiza el ejercicio de la caridad, «como si se tratase de la fijación de algunos y no del núcleo incandescente de la misión eclesial», ha aseverado. Ante esta actitud, León XIV ha pedido «volver a leer el Evangelio, para no correr el riesgo de sustituirlo con la mentalidad mundana». Y ha añadido: «No es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio y fecunda todo momento histórico».
Por último, el sucesor de Pedro ha invitado a ir más allá de la ayuda concreta y «mirar a los que sufren a los ojos y a hacer de la ayuda ante todo un encuentro de hermanos unidos en el único abrazo del Padre». En este punto, antes de terminar de la mano de la Virgen, el Santo Padre ha recordado a Francisco, quien «insistió mucho en esto» y lo puso en práctica en multitud de ocasiones.
Durante su discurso, el Papa también ha recogido el testimonio de algunos beneficiarios de CEDIA 24 horas, que le han abierto el alma en público al Pontífice. «En efecto, gracias a un sueño y a una pequeña puerta abierta -pequeña en tamaño, pero inmensa en misericordia- Niurka les ha dado a Ares y Atenea la vida, su amor de madre, la gracia del Bautismo y la promesa de un futuro feliz», ha destacado.
«Gracias a un sueño y a esa misma pequeña puerta», ha señalado el Papa, Khadri ha atravesado el oscuro túnel de la pandemia y un viaje lleno de incógnitas». Así, «con la ayuda de quienes le tendieron la mano, demostrándole que lo apreciaban y creían en él, ha encontrado un trabajo y, sobre todo, ha recuperado las ganas no solo de seguid adelante, sino también de serir a su vez de apoyo a otros, tal y como otros lo han apoyado a él».
Por último, León XIV se ha referido al Proyecto Esperanza, donde «Alicia y los demás voluntarios ayudan a tantas mujeres a recuperar la dignidad, la autonomía, la esperanza y el respeto por el valor sagrado de su personas, y a iniciar una nueva vida». El Proyecto Esperanza ofreciendo apoyo integral a mujeres víctimas de trata con fines de explotación.