Ousseynou escribió a Francisco invitándolo a Canarias y recibirá a León XIV

Ousseynou escribió a Francisco invitándolo a Canarias y recibirá a León XIV

Su carta, con la de otros migrantes, llegó al Papa Francisco de la mano de Eva Fernández y afianzó su decisión de ir a las islas

María Martínez López
Migrantes rescatados llegando a Arguineguín. Foto: OSV News / Reuters / Borja Suárez.
Migrantes rescatados llegando a Arguineguín. Foto: OSV News / Reuters / Borja Suárez.

26 de septiembre de 2024. Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano y colaboradora de Alfa y Omega hace, como es tradicional, un regalo significativo al Papa Francisco en el vuelo de Roma a Luxemburgo. En esta ocasión se trata de una bolsa de tela senegalesa en la que hay algunas cartas escritas por migrantes como Ousseynou Fall contándole sus historias. Algunos le decían que una visita suya sería un tremendo apoyo. 

Estos textos conmovieron al Santo Padre argentino, que pocos días después habló del tema, y reafirmaron su propósito de viajar a las islas. El próximo jueves, Ousseynou estará esperando a su sucesor, León XIV, en el puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, el mismo al que llegó hace seis años. Le acompañarán otros migrantes, familiares de desaparecidos, equipos de rescate y voluntarios.

Originario de la ciudad costera de Saint-Louis en Senegal, donde trabajaba como pescador, decidió partir por mar debido a la crisis de la pesca local. El hermano también había emigrado. La familia solo se enteró de su muerte días después de que su bote fuera dado por desaparecido. Era el mismo que, tiempo después, apareció en el Amazonas. 

Al borde del naufragio

Ousseynou llegó el 12 de noviembre de 2020, un momento crítico en el que las llegadas se habían multiplicado. El viaje había sido dramático, marcado por noches de sed extrema, pánico, gritos y llantos, y por la pérdida de compañeros en el mar, relata en entrevista a los medios vaticanos.

«Era temprano en la mañana cuando llegué», cuenta Ousseynou. «En las horas anteriores nuestro barco embarcó demasiada agua. Luego empezó a hundirse. El equipo de rescate nos vio en el mar. Nos recuperaron allí. Nos llevaron en un pequeño bote hasta Arguineguín». 

Comienzo de la carta del senegalés. Foto: Eva Fernández.
Comienzo de la carta del senegalés. Foto: Eva Fernández.

En el muelle había casi 2.000 hombres y mujeres durmiendo durante días bajo cortinas y mantas, único refugio del sol y la lluvia. Solo en ese mes, por este punto del extremo sur de Gran Canaria habían pasado más de 6.300 migrantes.

¿Qué le diría Ousseynou al Papa?

«Algunos días después estábamos con la Cruz Roja, que nos llevó a un hotel», cuenta a Salvatore Cernuzzio. Al ir, junto con un primo, a buscar comida y ropa, se encontró con una pareja, Fermina y Cristóbal. 

Lo invitaron a entrar en su propia casa, y se han convertido en «mamá y papá». «Fueron ellos los que me acogieron. Aquí es donde estoy ahora», explica Ousseynou. Gracias a un grupo de apoyo y a la parroquia de Arguineguín, aprendió español. La iglesia de Santa María de Añaza había puesto en marcha la Fundación Canaria Buen Samaritano, que fue la que organizó la recogida de cartas.

Su carta

Querido Papa Francisco:

Me llamo Ousseynou Fall. La situación en mi país, Senegal, era muy difícil y en 2020 vine a Canarias en patera. En noviembre llegamos al muelle de Arguineguín, en la isla de Gran Canaria, donde estuve una semana con cerca de 2.000 personas más sin poder comer ni dormir.

Como muchos jóvenes de Senegal vine buscando una vida mejor para mí y para mi familia.

El viaje en patera fue muy duro y muchas personas no lo superaron y murieron de sed. Yo doy gracias a Dios porque tuve la suerte de llegar vivo y encontrar una familia que me acogió con cariño. Gracias.

Quien escribió al Pontífice y contribuyó a hacer posible la visita de León XIV seis años después, al llegar a las Islas Afortunadas no sabía leer. A lo largo de los años ha aprendido el idioma y también un oficio. Es cocinero en un hotel, desde donde atiende al periodista en un descanso, y está perfectamente integrado en la isla. 

«Si pudiera hablar con el Papa, lo primero que le pediría es que nos ayude a hacer mucho más por los inmigrantes que mueren en el camino», asegura. «Gente que quiere llegar aquí y no lo ha conseguido. Mi hermano también murió en el camino. Y muchos otros».