Por aquí delante pasará la procesión del Corpus con el Papa León - Alfa y Omega

Por aquí delante pasará la procesión del Corpus con el Papa León

La parroquia de San José fue iniciativa de santa Teresa de Jesús, y por ella han pasado grandes santos. Hoy da a la evangelización muchos sacerdotes y familias misioneras

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Situada en el centro de Madrid, es el primer monumento que visitan muchos turistas al llegar a la capital.
Situada en el centro de Madrid, es el primer monumento que visitan muchos turistas al llegar a la capital. Foto: Parroquia de San José.

El territorio de la parroquia de San José es más bien pequeño, pero sin embargo ha logrado llevar la evangelización al mundo entero. Desde que Kiko Argüello y Carmen Hernández vinieran aquí en 1971 a dar sus primeras catequesis, la realidad del Camino Neocatecumenal ha crecido mucho. «Hay 18 comunidades llenas de matrimonios, de jóvenes, de niños. Es un pueblo enorme, una realidad grandísima y fuerte de la que han surgido muchísimos misioneros», afirma el párroco, José Julio Martín.

Desde San José han salido familias y sacerdotes en misión a Australia, Francia, Bélgica, Austria, Paraguay, Argentina, Nicaragua o Angola, entre otros países. Pero en un movimiento de ida y vuelta «siguen teniendo relación con su comunidad y con su parroquia. El vínculo se mantiene y eso hace que todos nos sintamos misioneros con ellos. Son como unos brazos alargados que llegan con la evangelización a todas las partes del mundo». Además, las comunidades son causa de que haya «un montón de bautizos» cada año, lo que rejuvenece sobremanera la feligresía.

Situada en el centro de Madrid, en las últimas semanas San José ha adquirido cierta notoriedad porque será el único templo de Madrid por delante de la que pasará la procesión de Corpus Christi que presidirá el 7 de junio León XIV. «Estamos contentísimos, ojalá que el Papa con el Santísimo nos confirme también en la fe y en la santidad —declara Martín—. Porque esta ha sido siempre una parroquia de santos y esperamos que los siga habiendo en el futuro».

De hecho, este acento caracteriza a San José desde sus mismos inicios. El párroco cuenta que la construcción del templo respondió al deseo de santa Teresa de Jesús de fundar un convento en Madrid, tras la decisión del rey de trasladar la Corte a esta ciudad. Fue la santa abulense la que dio a san Juan de la Cruz este encargo. Con el tiempo, el edificio se convirtió en la actual parroquia.

Aquí fueron bautizadas en su día bebés que hoy son ya santos, como María Micaela del Santísimo Sacramento y Nazaria Ignacia March, y también recibió el Bautismo el beato Álvaro del Portillo. Este, en agradecimiento por el que consideraba el mayor don de su vida, les legó en su testamento algo muy querido: una reliquia de la Santa Cruz. Y de aquí salieron también hacia la vida eterna cinco sacerdotes mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España, ya beatificados.

Los niños de las comunidades del Camino en un Domingo de Ramos.
Los niños de las comunidades del Camino en un Domingo de Ramos. Foto: Parroquia de San José.

En un centro de Madrid marcado hoy por el turismo de masas y de los Airbnb, San José es muchas veces el primer monumento que visitan muchos foráneos. «Además, damos nuestros horarios a los hoteles de alrededor por si algún turista pregunta por una Misa cerca. Y muchos se acercan también para rezar en algún momento de su estancia en la ciudad», señala José Julio Martín. Cuenta, divertido, que en la colecta de las Misas «nos encontramos monedas de muchos países del mundo».

Aparte de ello, son muchos los madrileños que acuden al templo para pedir algún favor ante las numerosas imágenes de santos que hay en su interior: san José, la Virgen de la Salud, san Expedito, san Francisco, san Antonio; o para venerar la reliquia de la Santa Cruz que custodia.

La feligresía habitual la completan los vecinos del barrio, «de toda la vida», que son «muy fieles» a esta iglesia. Y, junto a ellos, muchos trabajadores de empresas, bancos y organismos oficiales, a los que San José ofrece una Misa muy temprano para que luego puedan acudir a sus puestos de trabajo. Por último, la parroquia recibe también la visita de muchos madrileños que acuden a una de las parroquias del centro de la ciudad para confesarse o encontrar acompañamiento espiritual por parte de los sacerdotes.