León XIV en Cibeles: Con Aquel que sacia el hambre para siempre - Alfa y Omega

Uno de los actos centrales y probablemente el más concurrido de la visita de León XIV a España será la celebración del Corpus Christi en la plaza de Cibeles. Una vez más, la multitud, como sucedió con Jesús en el relato evangélico de la liturgia de ese día, se agolpará para escuchar la voz de quien asume la silla de aquel que el Señor colocó al frente de su Iglesia.

Superar la mentalidad calculista

Palabra y pan, Eucaristía y caridad. El desafío como discípulos es ser testigos del Evangelio ante una sociedad que necesita conocer los sentimientos de Cristo para asumir su compasión por quienes sufren. Asumir como bautizados, como Iglesia y como sociedad, la misericordia con la que Jesús trata a la multitud que al caer la tarde no tiene nada para comer. Superar nuestra mentalidad calculista, que nos lleva a pensar que no tenemos suficiente para todos.

Somos presencia real de Cristo cuando actuamos desde la misericordia. Entramos en el corazón de las personas cuando esa misericordia trasparece en nuestro actuar cotidiano, cuando esa misericordia guía nuestra toma de decisiones, cuando mostramos nuestra disponibilidad para vivir desde la caridad y entender que, sintiendo con Dios, desde la fe en Él, las cosas son diferentes, y lo aparentemente poco da para todos y todavía sobra.

Una oportunidad para mostrar ante la multitud que debe agolparse en las calles de Madrid que somos cristianos cuando contemplamos, pero también cuando compartimos lo que tenemos. Se trata de cambiar la lógica, de actuar según el estilo de Dios, de hacer las cosas como Jesús las hacía. Cuando la codicia nos lleva a acumular nos apartamos de Dios. Todo lo que nos hace indiferentes a la necesidad ajena produce situaciones de dolor y de injusticia.

Vivir para Jesús

Son ideas que forman parte del Magisterio del actual pontífice y que ponía de manifiesto en el primer Corpus Christi que presidió como sucesor de Pedro. Frente a la razón, que nos lleva a pensar de un modo determinado, la Eucaristía, el sacramento de nuestra fe, nos da el alimento que nos hace vivir de otro modo, que nos lleva a vivir para Jesús. Es Dios quien nos nutre con un alimento que nos conduce a la vida eterna.

Vídeo del primer Corpus Christi de Robert Prevost como León XIV

Un alimento para el camino, para ser testigos en nuestro andar por el mundo, para que en nuestro peregrinar llevemos con nosotros a Aquel que nos alimenta. Podría ser visto en ello uno de los sentidos de una tradición en la vida de la Iglesia y que León XIV llevará a cabo en esta celebración en Cibeles: la procesión del Corpus. Por encima de los detalles, lo importante es ver que la Iglesia, a través del Santo Padre, nos anima a que Cristo nos acompañe en nuestro andar por las calles del mundo, a llevarle a los otros cada día.

Depende de nosotros que Cristo se haga presente en la vida de la gente. Aquellos que somos discípulos somos desafiados a ofrecer a la gente, también a los no creyentes, al Cristo que siempre busca, también a quienes son vistos como ovejas perdidas. A través de la mirada puede entrar en el corazón de mucha gente y, aunque a veces pensemos lo contrario, puede quedarse allí para siempre.

El hambre de Dios aparece cuando menos lo esperamos y tenemos que ser instrumentos que lleven a los otros el pan que sacia por completo y para siempre. Un alimento que es para todos y no podemos prejuzgar lo que puede representar en la vida de quien lo recibe. Para ello, nadie mejor que el Papa para que quienes estén allí, sea por el motivo que sea, puedan experimentar que han descubierto a Aquel que sacia el hambre para siempre.