La Iglesia canaria confía en que el Papa «nos ayude a visibilizar el drama» de la migración

La Iglesia canaria confía en que el Papa «nos ayude a visibilizar el drama» de la migración

La Iglesia canaria se confiesa superada ante el fenómeno migratorio. «Nos sentimos impotentes ante esta ruta tan mortífera», ha asegurado el obispo José Mazuelos, que ha sugerido que «a muchos habría que meterlos en un cayuco cinco días sin comer para que vean lo que supone»

José Calderero de Aldecoa
Mazuelos, Suárez y Santiago durante la rueda de prensa. Foto: José Calderero de Aldecoa.

El fenómeno migratorio «es una realidad que nos supera», ha dicho Eloy Santiago, obispo de Tenerife durante un encuentro con la prensa para hablar de la inmigración en Canarias en el contexto del viaje del Papa.

Como muestra, el prelado ha hablado de la isla de El Hierro. «Tiene 9.000 habitantes y solo el año pasado recibió a 25.000 personas. Es un esfuerzo mayúsculo a todos los niveles».

Los médicos, por ejemplo, «son unos pocos y cuando llega un cayuco tienen que desatender a la población local ante la emergencia». Por eso, el Papa «Francisco solía destacar la generosidad del pueblo canario», ha recordado Santiago. En este sentido, el obispo también ha reconocido que «nos faltan recursos de todo tipo». Por ello, «nos sentimos impotentes ante esta ruta tan mortífera».

En este contexto, el visita del Papa a las Canarias es «altamente significativa en este contexto migratorio», ha aseverado el obispo. «Va a ser un apoyo, una motivación y nos va a ayudar a visibilizar este drama, a que todo el mundo tome conciencia del drama de la inmigración».

Con este mismo propósito, el obispo de Canarias, José Mazuelos, ha sugerido que «a muchos habría que meterlos en un cayuco cinco días sin comer para que vean lo que supone». Y ha añadido: «La ruta atlántica es mortífera», y «si se quiere ser cristiano o humano hay que atender este drama y acoger a la gente».

Como contrapunto, Mazuelos ha rememorado «cuando un grupo de personas en Lanzarote se lanzó al mar a ayudar a la gente de un cayuco» que habían caído al mar. «Me encantó», ha señalado el prelado, que también ha destacado a la cofradía de pescadores de Arguineguín, «que son los primeros que acogen y atienden a esta población».

Por último, el obispo de Canarias ha recordado también la ruta por el Sáhara, donde «hay tantos muertos», y ha señalado la «responsabilidad no solo de Europa, sino también de los países de origen». Al respecto, ha instado a «luchar contra las mafias».

Foto: José Calderero de Aldecoa.

La Iglesia canaria: acompañar procesos de vida

Por su parte, durante el encuentro con la prensa, la secretaria general de Cáritas Canarias, Caya Suárez, ha puesto en valor el papel de la Iglesia. Se trata de «estar con los últimos», ha afirmado, «desde la emergencia hasta la inserción laboral». En este sentido, ha destacada la labor de «acogida, protección, promoción e integración» de quienes entran en contacto con la entidad caritativa de la Iglesia.

Desde 2020 la organización ha atendido a más de 22.000 personas. «Y este año ya vamos por 1.118», ha aclarado Suárez, que se ha detenido en los corredores de hospitalidad. Se trata de «una herramienta» que parte «de la exhortación de la CEE Comunidades misioneras y acogedoras». La idea es «detectar jóvenes que han cumplido la mayoría de edad, que no tienen red de apoyo y que, por tanto, se ven empujados al sinhogarismo».

A estas personas «tratamos de ofrecerles una oportunidad de vida», actuando en comunión con el resto de diócesis de España. Al final, «los recursos de Cáritas Canarias no son suficientes». Entonces, «otras diócesis ofrecen su hospitalidad y sus plazas para acoger estos proyectos de vida».

Por su parte, desde Cáritas Canarias «vemos qué perfiles son más adecuados, y hacemos de intermediarios. Les ponemos en contacto. Acompañamos a la persona a la nueva diócesis, estamos con ellos varios días para el periodo de transición y seguimos después pendientes de ellos».

En el último año se han acogido a la iniciativa 50 jóvenes. «Pero no se trata de trasladar personas. No es un reparto. Nosotros lo que hacemos es acompañar procesos de vida», ha aclarado la secretaria general de Cáritas Canarias.