El Santo Padre critica ante Obiang «la voluntad de dominio»

El Santo Padre critica ante Obiang «la voluntad de dominio» en su primer discurso en Guinea Ecuatorial

León XIV ha animado a las autoridades del país a «aplicar políticas que vayan a contracorriente, centradas en el bien común», ha dicho en castellano

José Calderero de Aldecoa
León XIV durante su primer discurso en Guinea Ecuatorial. Foto: OSV News photo/Guglielmo Mangiapane, Reuters.

Ante el mismísimo Teodoro Obiang, que lleva en el poder en Guinea Ecuatorial desde que diera un golpe de Estado en 1979 —es el mandato más amplio de un presidente a nivel mundial—, el Papa León XIV ha instado a no profanar el nombre de Dios «por la voluntad de dominio, la prepotencia y la discriminación; sobre todo, nunca debe ser invocado para justificar decisiones y acciones que causan la muerte».

Así se ha expresado el Pontífice, en perfecto castellano —el idioma oficial del país—, tras llegar al país y encontrarse con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Ante todos ellos, el Santo Padre ha pedido «que este país no dude en revisar sus propias trayectorias de desarrollo y las oportunidades positivas de situarse en la escena internacional al servicio del derecho y la justicia».

En este sentido, ha animado a los presentes a «aplicar políticas que vayan a contracorriente, centradas en el bien común». En esta tarea «estoy seguro de que en la Iglesia encontrarán ayuda para formar conciencias libres y responsables, para avanzar juntos hacia el futuro». Cabe destacar que el Pontífice inaugurará esta tarde el Campus León XIV de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, cuya Facultad de Humanidades y Ciencias Religiosas está en manos de la Iglesia por decisión de Obiang.

Especulación de materias primas

Asimismo, el Papa ha pedido «eliminar los obstáculos al desarrollo humano integral, cuyos principios fundamentales son la destinación universal de los bienes y la solidaridad». Esta, según León XIV, «es una tarea ineludible de las autoridades civiles».

Concretamente, ha advertido de la «rapidísima evolución tecnológica a la que asistimos», que «ha acelerado una especulación conectada a la necesidad de materias primas». Además, «parece hacer olvidar necesidades fundamentales como la salvaguardia de la creación, los derechos de las comunidades locales, la dignidad del trabajo y la protección de la salud pública».

El Santo Padre ha llegado incluso a calificar de «evidente» la relación entre «la proliferación de los conflictos armados» y «la colonización de yacimientos petrolíferos y mineros, sin tener en cuenta el derecho internacional ni el derecho de los pueblos a la autodeterminación». Y ha añadido: «Las mismas nuevas tecnologías parecen concebidas y utilizadas principalmente con fines bélicos y en contextos que no permiten vislumbrar un aumento de oportunidades para todos».