¿Podrá venerar León XIV esta reliquia de Juan Pablo II cuando pase por Madrid?
Una ampolla con sangre del Pontífice polaco se alberga en la catedral de la Almudena desde 2011. Con su inminente visita a punto, la duda es si el Papa podrá verla
Catorce años después de que una reliquia de Juan Pablo II —una ampolla con su sangre— desatara colas, lágrimas y testimonios de favores en Madrid, la memoria de aquel episodio vuelve a cobrar actualidad ante el viaje que León XIV realizará del 6 al 12 de junio. El 2 de abril de 2012 se cumplían siete años de la muerte de Juan Pablo II. Su figura, ya beatificada entonces y hoy canonizada, seguía despertando una devoción intensa. Una ampolla con su sangre, donada por el cardenal Stanislaw Dziwisz —su histórico secretario y entonces arzobispo de Cracovia— al cardenal Antonio María Rouco Varela durante la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011, quedó expuesta a la veneración pública en la catedral de la Almudena a partir del domingo 15 de abril, fiesta de la Divina Misericordia.
Contadas salidas para repartir gracias
Desde su llegada a Madrid, la reliquia solo salió de forma excepcional. Una de esas ocasiones fue su traslado al colegio Fuenllana durante la primera semana de Cuaresma de 2012. El centro organizó una Semana del Perdón que, según relataron sus responsables, estuvo marcada por «tantísimas personas rezando con tanta piedad» y por un «silencio que hablaba a voces». Miles de fieles pasaron ante la reliquia; muchos acudieron al sacramento de la confesión y no pocos salieron emocionados, algunos entre lágrimas.

Entre los testimonios recogidos entonces, se contaba el de una alumna que pidió la renovación del contrato de trabajo de su padre, sustento de la familia. El mismo día en que la reliquia abandonó el colegio, la familia recibió la llamada confirmando la renovación. Más llamativo fue el caso de un niño con un tumor con metástasis cuya tía había rezado ante la ampolla. Según el relato difundido entonces, el médico, al comprobar la evolución inesperada, preguntó a los padres si creían en los milagros.
Siguiendo el ejemplo de Juan Pablo II
Las escenas que sucedieron aquellos días evocaban a otras imágenes asociadas al propio Juan Pablo II. Por ejemplo, un niño en silla de ruedas que pidió arrodillarse para rezar recordaba inevitablemente al Papa polaco en la procesión del Corpus Christi de 2004, debilitado por la enfermedad pero empeñado en ponerse de rodillas ante el Santísimo.

Ahora queda por terminar de confirmar el itinerario de León XIV en su viaje apostólico a España, aunque el paso por Madrid es seguro. La duda será si él también podrá venerar esta reliquia en la catedral de Juan Pablo II en la catedral de la Almudena.