La Iglesia reclama que Israel y Hamás «se adhieran de buena fe» a la tregua tras su ruptura y reanudación
La negociación es «la mejor forma» de avanzar hacia la paz después de la ruptura y reanudación del alto el fuego, subraya un portavoz del Patriarcado latino de Jerusalén
Comienzo de semana incierto en Tierra Santa tras la ruptura y reanudación del alto el fuego de Gaza este domingo, al mismo tiempo que los enviados de Estados Unidos han comenzado a abordar en Israel la implementación del mismo. «Es imperativo que ambas partes se adhieran de buena fe al cumplimiento» del acuerdo marco, subraya a Alfa y Omega Farid Jubran, portavoz del Patriarcado latino de Jerusalén.
El patriarcado que lidera el cardenal Pierbattista Pizzaballa «ve las negociaciones y acuerdos como la mejor forma de salir de esta tragedia», añade Jubran. En este caso, tanto Israel como Hamás deben seguir el acuerdo marco para el alto el fuego, por mucho que «quizá no sea perfecto». Ya la semana pasada las Iglesias de Tierra Santa pidieron no «reanudar las hostilidades» ante los problemas en la implementación del pacto.

Sus declaraciones se producen después de que Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Medio, y Jared Kushner, yerno de Donald Trump, aterrizaran este lunes en Tel Aviv para tratar la implementación del alto el fuego en la Franja de Gaza, según relata EFE. De acuerdo al canal israelí N12, su visita incluirá reuniones con altos funcionarios israelíes, además de con mediadores de Egipto y Catar, países que han pedido a ambas partes que respeten los acuerdos. Esta semana se espera también la visita a Israel del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance.
Dos militares muertos
Horas antes, en la noche del domingo, el Ejército israelí afirmó haber «reanudado la aplicación del alto el fuego» en Gaza después de los ataques que lanzó sobre la Franja a lo largo del día. Presentó la ruptura y reanudación del alto el fuego como respuesta a los enfrentamientos del mismo día por la mañana en la zona de Rafah, sur de Gaza y controlada por el Ejército israelí, que resultaron en la muerte de dos militares israelíes.
Supuestamente se produjeron entre una unidad de la Policía del Gobierno de Gaza, dependiente de Hamás, y las tropas israelíes. Pero tanto Hamás como su brazo armado se desvincularon de ellos.
Después de la orden del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de «actuar enérgicamente contra objetivos terroristas en la Franja de Gaza», una decena de bombardeos dejaron 35 palestinos muertos. Entre ellos había niños, mujeres y trabajadores de una productora que hacía coberturas periodísticas para medios como Al Jazeera.
Ayuda humanitaria
Dentro de la ruptura y reanudación de la tregua, tras la escaramuza de la mañana, el Ejecutivo israelí también ordenó paralizar la entrada de ayuda humanitaria, incluidos bienes básicos como comida, medicinas o combustible. Horas después también esta se retomó. «El flujo de camiones se reanudará cuando cesen los bombardeos», según recoge el diario Ynet. Con todo, el paso de Rafah permanecerá cerrado mientras Hamás no devuelva los 16 cuerpos de rehenes que siguen en su poder.

En total, según el Gobierno de Gaza, vinculado a Hamás, desde el inicio de la tregua un centenar de palestinos ha muerto por fuego israelí y otros 230 han resultado heridos. En varios de los casos, el Ejército ha afirmado que eran «terroristas» que «cruzaron la línea amarilla» del alto el fuego «y se acercaron a los soldados».
Asimismo, el pasado viernes, sus tropas consideraron una «amenaza inmediata» una furgoneta con once pasajeros, siete de ellos menores. Otras fuentes afirman que se trataba de una familia que trataba de volver a su hogar.