Un avance con respecto a los demás Sínodos - Alfa y Omega

Un avance con respecto a los demás Sínodos

A pocas horas de la clausura del Sínodo de los Obispos, el pasado domingo, nuestro cardenal arzobispo hizo balance de la Asamblea sinodal. En entrevista a Sandra Madrid, de la Cadena COPE, dijo:

Sandra Madrid
Un momento de la sesión inaugural del Sínodo sobre la Palabra de Dios, presidida por el Papa Benedicto XVI, en el Aula sinodal
Un momento de la sesión inaugural del Sínodo sobre la Palabra de Dios, presidida por el Papa Benedicto XVI, en el Aula sinodal.

En unas horas finalizará la Asamblea del Sínodo de los Obispos que se ha celebrado en Roma desde el pasado 5 de octubre…
Bueno, la Asamblea concluyó formalmente ayer sábado con la votación de las proposiciones. Hoy estamos a punto de celebrar la solemne Eucaristía en la basílica de San Pedro, que es como el final litúrgico del Sínodo; pero, desde un punto de vista más técnico, ya lo hemos terminado ayer sábado. Después de la sesión de la mañana, tuvimos un almuerzo con el Santo Padre, que nos invitó a todos los padres sinodales, y además, a todos los que han colaborado en la celebración del Sínodo, en sus sesiones generales de trabajo, desde los jóvenes sacerdotes y seminaristas que nos repartían los papeles, pasando por los expertos, los peritos, los auditores, los huéspedes, los delegados de otras confesiones cristianas…

¿Qué balance hace de este sínodo?
Ha sido un Sínodo, el duodécimo dentro de las celebraciones ordinarias de las Asambleas sinodales después del Concilio Vaticano II, que nos ha permitido, creo yo, madurar cada vez más en la forma de celebrarlo, en la utilidad y el servicio que puede prestar a la Iglesia, a través de una ayuda eminente, prestada por una representación también muy cualificada del colegio de los obispos al Santo Padre, a la hora ejercer su magisterio de sucesor de Pedro, y de testigo y maestro primero de la fe, y también como guía espiritual y pastoral de la Iglesia. El tema de la Palabra de Dios ha favorecido mucho que pudiéramos, también nosotros, prestarle esa ayuda al Papa. Estoy seguro de que, desde ese punto de vista, éste Sínodo ha supuesto un avance respecto a los demás Sínodos, tanto por la manera de llevar adelante las sesiones generales, los trabajos de los grupos, como la agilidad en el funcionamiento, la mayor espontaneidad y la mayor libertad respecto a los reglamentos para hablar e intervenir; ha habido siempre una sesión de intervenciones libres que ha dado mucha vivacidad al Sínodo.

Testigos de la verdad

En su intervención analizó la manera en que la palabra es y debe ser fermento de las culturas modernas. ¿Nos puede contar algunos aspectos de este trabajo?
Las intervenciones pertenecen al secreto del sínodo, que tiene unas normas de funcionamiento, desde el punto de vista de la relación con los medios de comunicación, muy probadas por la experiencia y que es, de algún modo, muy prudente, de forma que los padres sinodales no podemos dar a conocer nuestras intervenciones, pero la Oficina de Información del Sínodo hace unos resúmenes de las intervenciones; y esos resúmenes son los que se dan a conocer a la opinión pública.

En ese resumen se puede leer perfectamente que mi intervención tuvo que ver con la cultura social, jurídica y política del momento actual, y también da a entender que he hecho una reflexión histórica de la evolución del Estado moderno; y, efectivamente, en la relación con la comunidad política y con el Estado, los cristianos, sobre todo los seglares, tienen que ser testigos de la verdad de Dios y del hombre. Para ello, tienen que acudir a la Palabra de Dios, para conocerla a fondo y ser eficazmente testigos de esa verdad del hombre, a la luz de la verdad de Dios. Con la fuerza que da el amor de nuestro Señor.

Una vez finalizados los trabajos del sínodo, ¿qué podemos esperar nosotros de esta Asamblea?
El fruto final se verá cuando el Santo Padre publique la Exhortación postsinodal, probablemente una pieza de magisterio sobre los temas que tienen que ver con la comprensión plena de la Palabra de Dios en la historia de la salvación, con el trasfondo de la creación, que tiene que ver con el servicio que la Iglesia hace al hombre, y sobre todo con la estrechísima relación que hay con la palabra de Dios y la persona de Jesucristo, que es la Palabra hecha carne. Es el momento culminante en que Dios habla al hombre de una manera definitiva y para siempre. Hay que estar siempre a la escucha; dicho de otro modo: hay que tener trato con Él, a través de la lectura de ese libro en el cual se ha conservado y se mantiene vivo el testimonio de la Palabra de Dios, de Pedro, de los doce Apóstoles… de la primera Iglesia, y a través naturalmente de los sacramentos, sobre todo de la Eucaristía.

Con esos contenidos y esa riqueza de la celebración, de los debates y los trabajos del Sínodo, seguro que el Santo Padre nos presenta un documento luminoso desde el punto de vista del magisterio, de la guía espiritual y pastoral de la Iglesia y de la guía de cada uno de los cristianos y de todo hombre que quiera acercarse a esa luz maravillosa de la Palabra de Dios, que es Cristo Jesús.