Gentes: María Eugenia Tamblay, periodista (en Nuestro Tiempo) - Alfa y Omega

Las abuelas y abuelos de la mayoría de nosotros sufrieron tiempos de escasez, guerras, migraciones forzadas, desastres naturales y hambrunas. Pero esas mismas desventuras les hicieron fuertes y trabajadores. Aprendieron lo importante que es cuidar lo que se ha ganado, vivir sin mayores lujos, no adquirir deudas y ahorrar para el futuro. La crisis es una buena excusa para quejarnos porque no nos dan lo que creemos merecer, o una oportunidad para renovar nuestro espíritu de superación, distinguir lo importante de lo superfluo y recordar que no se puede gastar más de lo que se tiene.