Francisco implora «el gran don de la paz» y que «acabe pronto la guerra»
El Papa cerró el mes de mayo con el rezo de un rosario por el fin de la violencia en la basílica de Santa María la Mayor
El Papa Francisco despidió el mes de María rezando el rosario en la basílica de Santa María la Mayor, ante la que depositó un ramo de flores y una petición: Que se acabe las numerosas guerras que asolan el mundo y que reine la paz.
El Santo Padre comenzó su breve alocución recordando una iniciativa similar que tuvo lugar el año pasado, en plena pandemia del coronavirus. Entonces, «nos reunimos en torno a ti para pedir tu intercesión». Concretamente, «te pedimos que apoyes a los enfermos y des fuerza al personal médico; imploramos misericordia para los moribundos y que seques las lágrimas de los que sufren en silencio y en soledad».
En esta ocasión, sin embargo, el Pontífice pidió a la Virgen «el gran don de la paz» y que «acabe pronto la guerra que desde hace décadas se extiende por varias partes del mundo, y que ahora ha invadido también el continente europeo». El Papa dijo ser consciente de que «la paz no puede ser el resultado de las negociaciones ni una consecuencia de los acuerdos políticos únicamente», sino que «es sobre todo un don pascual del Espíritu Santo».
Asimismo, recordó la consagración que él mismo hizo de Rusia y Ucrania al Corazón Inmaculado de María en marzo. Todo ello, sumado a «las armas de la oración, el ayuno, la limosna y el don de tu gracia», «pueden cambiar los corazones de los hombres y la suerte del mundo entero».
Por último, Francisco suplicó a María que interceda «por nosotros ante tu Hijo, reconcilia los corazones llenos de violencia y venganza, endereza los pensamientos cegados por el deseo de enriquecimiento fácil, y que tu paz reine en toda la tierra».
Tras las palabras del Santo Padre, comenzó el rezo de la oración mariana, que fue guiada por una familia ucraniana, un capellán militar, un voluntario, una familia siria y otra venezolana y un refugiado.