Valentina Alazraki: «El denominador común en todos los discursos del Papa ha sido la dignidad del hombre» - Alfa y Omega

Valentina Alazraki: «El denominador común en todos los discursos del Papa ha sido la dignidad del hombre»

Con 166 viajes papales a sus espaldas, la decana de los vaticanistas destaca «la altura de los discursos» de León XIV en España. «Ha querido devolverle al país el orgullo de sentirse una gran nación católica», comenta la corresponsal de Televisa en el Vaticano

José Calderero de Aldecoa
Valentina Alzaraki
Valentina Alzaraki en el Estadio Gran Canaria. Foto: José Calderero de Aldecoa.

—¿En cuántos viajes papales ha estado?
—El número 166.

—¿Qué acto destacaría de todos los que hemos vivido? 

—La verdad, creo que todos los momentos han estado muy bien estudiados. Han sido muy atinados, sobre todo los testimonios de las personas que han hablado ante el Papa. Todo ha sido impecable. El planteamiento ha sido muy acertado. Hemos asistido a momentos de gran altura política, como puede ser su discurso ante las autoridades el primer día en el Palacio Real o el lunes 8 de junio en el Parlamento. Allí el Santo Padre realmente ha alzado mucho la mirada, que es el lema de la visita, pero en el sentido que ha elevado mucho el tono. Yo destacaría la altura de los discursos del Pontífice, que no ha mirado hacia abajo, no se ha quedado en el corto plazo, sino que ha subrayado grandes temas, que son finalmente grandes temas todos ellos relacionados con la dignidad humana.

—¿Qué ha venido a decirle el Papa a España? ¿Qué mensaje destacaría sobre los demás?
—Sí, yo destacaría el tema de la dignidad humana. Habló de ello desde el Parlamento, cuando se refirió a la defensa de la vida, pero también en cuanto al tema migratorio. Al final, el resumen, es que la vida es un don de Dios que nadie nos lo puede arrebatar. Nadie lo puede vender o abusar de él, y hay que hacerse conscientes de ello. También destacaría el gran mensaje de caridad de León XIV en España, de fraternidad. Ha reconocido, por un lado, la generosidad del país hacia los más débiles, los migrantes, o los más frágiles, pero también ha subrayado que la labor de la Iglesia no puede ser enmarcada en la categoría de solidaridad filantrópica. Me ha parecido muy bonito lo que decía de que la integración de las personas que llegan no solo debe ser social, sino también hay que trabajar por una integración espiritual.

—Le quiero preguntar también por el golazo. ¿Cómo valora la etapa madrileña del viaje?
—En cuanto a la movilización de gente, no se puede comparar con Barcelona y las Canarias. En Madrid realmente la ciudad se volcó, tanto en los recorridos como en los actos en los que participó el Papa. La organización fue extraordinaria desde todos los puntos de vista y aquí León XIV se soltó muchísimo. Se sintió tan bien, tan a gusto, que poco a poco fue improvisando cada día más. Hay que decir que, por lo general, es un Papa que suele leer los textos y no va mucho más allá. Aquí hemos visto varios momentos en los que ha improvisado, como la que comentas, que es una frase muy poderosa, muy potente.

—De Barcelona y Canarias, ¿qué reflexión haría?
—Creo que han sido muy acertados los testimonios que le han presentado, desde las preguntas del niño Renzo hasta el capitán de salvamento marítimo o la mujer víctima de trata. Se ha hablado de problemas reales. De enfermedad mental, de violencia intrafamiliar… creo que es muy importante hablar de estas cuestiones porque hay muchos jóvenes afectados por estas problemáticas. Ha sido muy fuerte.

—A Francisco se le conocía como el Papa de la Misericordia, ¿Cómo definiría usted al Papa León XIV?
—Para mí es el Papa de la dignidad humana. Ha hablado de ellos varias veces en el viaje. De hecho, creo que el denominador común de casi todos sus discursos en España ha sido poner en el centro al hombre, su dignidad, y luego eso ya lo ha ido concretando de acuerdo a quien va dirigiéndose. Aunque como prioridades de pontificado, sí creo que son la paz y la unidad.

—Es el primer gran país europeo que visita, ¿cree que ha utilizado su viaje a España para dar también un mensaje a Europa? ¿Tiene esperanzas puestas en España como altavoz hacia Europa?
—Totalmente, yo creo que el gran cambio con respecto a su antecesor, en este sentido, es que Francisco privilegiaba los países pequeños de periferia, católicos e incluso no católicos. León XIV, al contrario, ha querido reivindicar España. Ha querido devolverle al país el orgullo de sentirse una gran nación católica de santos y misioneros. Ahora tienen la gran tarea, o el gran deber, de ser un faro en Europa, teniendo en cuenta sus raíces cristianas. Creo que ha venido a decirles que tienen que estar orgullosos de esas raíces y, al mismo tiempo, ser conscientes de que eso conlleva una responsabilidad hacia Europa y hacia el mundo. El discurso de ayer en Canarias, por ejemplo, en el puerto, va más allá de Europa, porque habló de la responsabilidad de todos.

—Usted precisamente es mexicana. España y Latinoamérica tienen una historia común y una relación importante, ¿cómo se ha seguido el viaje a España desde México?
—Desde México se ha seguido con muchísimo interés. Lo más sorprendente es que incluso en los noticieros más importantes, que suelen ser cortos, que precisamente por ser breves no suelen prestar atención a las visitas papales, pues en esta ocasión ha habido un enorme interés. Incluso ayer por la noche, que era la inauguración de la Copa del Mundo en el Estadio Ciudad de México, la información salió varias en el noticiero principal. Ha ocurrido lo mismo en Estados Unidos. Nosotros trabajamos para Televisa y Univisión y te puedo confirmar que en EE. UU. ha habido también un interés extraordinario.

—¿Qué diferencias aprecia con Francisco?
—Antes te hablaba de la elección de los destinos, y creo que esto es una gran diferencia. León XIV está rescatando grandes naciones y las quiere tener en cuenta. Francisco miraba mucho hacia los pequeños, los indefensos, los frágiles, y también los que no estaban tan adentro de la iglesia. Tengo sensación de que León XIV está queriendo volver la mirada hacia los que están dentro. Esto no quita que no tenga la prioridad por los últimos, porque lo estamos viendo aquí en Canarias. En todo momento, reivindica los derechos de todos. Pero este un matiz diferente. O el encuentro con el mundo de la cultura, de la economía, quizá en un viaje del Papa Francisco no hubiera estado. Habría tenido lugar otro tipo de encuentro. En cualquier caso, creo que este viaje ha sido muy completo, porque se ha acercado prácticamente a todas las realidades.