Un sacerdote de Málaga permanece hospitalizado tras sufrir una agresión en plena calle - Alfa y Omega

Un sacerdote de Málaga permanece hospitalizado tras sufrir una agresión en plena calle

El párroco de la Amargura salía de una charla cuaresmal cuando recibió un puñetazo que lo dejó inconsciente

José Calderero de Aldecoa
Sede del Obispado de Málaga
Sede del Obispado de Málaga. Foto: Diócesis de Málaga.

Un sacerdote de Málaga permanece hospitalizado después de que fuera agredido el lunes por noche cuando salía de cenar con un compañero, una noticia que tal y como ha asegurado la diócesis en un comunicado ha generado «alarma en la ciudad y, especialmente, en la comunidad cristiana».

Los dos sacerdotes, Ángel Criado y Salvador Gil -párrocos de El Salvador y de la Amargura, respectivamente-, regresaban de cenar tras la charla cuaresmal que el primero había impartido en la parroquia del segundo. Eran las 22:55 horas aproximadamente.

Entonces, según el relato de Criado, «un varón de unos 35 años, corpulento, se acercó y, al grito de «estoy harto de los masones«, se abalanzó sobre nosotros». Los presbíteros se encontraban en la plaza San Juan de la Cruz, donde tenían previsto recoger el coche.

El párroco de El Salvador pudo esquivar el golpe, no así su compañero, que «recibió un fuerte impacto en la cara y, posteriormente, al caer inconsciente, un golpe en la cabeza contra el suelo», refiere el cura.

Tras el ataque, el agresor huyó del lugar. Criado, por su parte, llamó a los servicios de emergencia mientras trataba de auxiliar a su compañero junto a un grupo de viandantes que se acercaron para interesarse por la situación del sacerdote.

Según ha señalado la diócesis, Salvador Gil fue trasladado en ambulancia al hospital y permanece en observación. El equipo médico se mantiene alerta para ver si el derrame que presenta la víctima es absorbido de manera natural por el organismo. «Aunque dolorido, el paciente permanece despierto y orientado, por lo que se espera que el episodio se pueda resolver en las próximas horas».

Según Criado, la agresión «parece fortuita a primera vista pues ninguno de los dos conocía al agresor y ninguno de los dos vestía en ese momento el clergyman, por lo que descartamos en principio que el motivo fuera nuestra condición de sacerdotes».

El comunicado concluye indicando que por el momento no se ha presentado denuncia. Asimismo, la diócesis pide «oraciones por la pronta recuperación de Salvador Gil» al mismo tiempo que espera «que la justicia pueda aclarar los hechos a la mayor brevedad para evitar que vuelvan a producirse episodios de violencia gratuita como estos».