Un lenguaje más cercano, noviazgo y situaciones difíciles: las preocupaciones del Sínodo - Alfa y Omega

Un lenguaje más cercano, noviazgo y situaciones difíciles: las preocupaciones del Sínodo

Hasta la mañana del martes han hablado ya más de 70 padres sinodales, y ya se puede ver por dónde van las principales inquietudes del Sínodo sobre la Familia. Éstas son las aportaciones de los padres…

Redacción

Hasta la mañana del martes han hablado ya más de 70 padres sinodales, y ya se puede ver por dónde van las principales inquietudes del Sínodo sobre la Familia. Éstas son las aportaciones de los padres sinodales:

Un lenguaje más cercano: la Iglesia debe usar un lenguaje más cercano para anunciar del orden querido de Dios sobre el evangelio de la familia, a la hora de hablar del matrimonio. No se pone en cuestión la doctrina, sino que se quiere re-proponer la manera en que se ofrece al mundo. No tenemos que cambiar nuestra doctrina, sino ayudar a la gente a llegar a Cristo y abrazar la vida de la Iglesia. Expresiones como vivir en pecado e intrínsecamente desordenado no son las mejores a la hora de acercarse a los alejados. Es preciso un lenguaje atractivo, no hablar a la defensiva, sino a la ofensiva; y hacer un uso creativo de los medios para mostrar la alegría concreta del matrimonio. Enfatizar lo positivo sobre lo negativo, sobre todo el valor de la sexualidad en el matrimonio.

Ley de la gradualidad: éste es un camino a través del cual los creyentes se van acercando al que es el ideal de la familia y del matrimonio cristiano. Hay una visión plena e ideal del matrimonio y la familia, pero hay elementos válidos de santificación y de amor verdadero aunque no se siga plenamente este ideal.

Promover el conocimiento del magisterio de la Iglesia a través de la catequesis de preparación al matrimonio, y también en la preparación a los sacramentos de Iniciación Cristiana; no como algo episódico, sino como un contenido continuo a lo largo de la vida.

Acompañamiento a las parejas en dificultad: Que nadie se sienta rechazado a abandonado, sino que sienta el amor de la Iglesia, usando de mayor creatividad pastoral. Es necesario ver a Cristo en las familias arropadas por el pecado, tal y como estamos todos nosotros.

Preparación de los novios: Se subraya la importancia de verificar las necesarias disposiciones de los novios para el matrimonio. No hay que tener miedo de ser exigente con ellos, porque después es comprensible que haya tantos casos de familias en crisis. Muchos se casan creyendo que ya han alcanzado la meta, mientras que el matrimonio es un camino en el que se aprende a amar más y más, hasta llegar a la santidad. Otro padre conciliar lamenta que todo en la vida se prepara, menos el matrimonio, y hay que hacer más, al estilo de un catecumenado.

Misionaridad de las familias: Es urgente que las familias anuncien el evangelio de la familia a otras familias en dificultad. Se valora el empeño misionero de familias de algunos movimientos eclesiales: neocatecumenales, carismáticos, focolares…; un empeño de verdadera dimensión evangelizadora de la belleza del ideal de la familia.