Un escáner a León XIV: El Papa que escucha mucho y toma decisiones - Alfa y Omega

Un escáner a León XIV: El Papa que escucha mucho y toma decisiones

En la Curia de la Provincia San Juan de Sahagún varios ponentes de nivel han hecho un escáner a Robert Prevost organizado por PPC Editorial

Luis Miguel Modino
Los ponentes en el encuentro de PPC Editorial León XIV en España. Foto: Luis Miguel Modino

En la Curia de la Provincia San Juan de Sahagún, en la «Casa del Papa», en palabras del director de Vida Nueva, José Beltrán, pues esta es la sede de los Agustinos de España, el agustino Ángel Camino, vicario episcopal de la archidiócesis de Madrid, el cardenal Baltazar Porras, arzobispo emérito de Caracas, Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina, y Jordi Berrtomeu, oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, han hecho un escáner a Robert Prevost.

Un Papa más mediático y conocido

«Un Papa aparentemente silencioso hasta que reaccionó con serena contundencia en defensor de la paz», recordaba Beltrán. Eso ha hecho «un León XIV más mediático y conocido», que ha aumentado con la reciente encíclica, y que debe hacerse todavía más evidente en un viaje que considera el desembarco en Europa del actual pontífice.

Ángel Camino mantiene un contacto frecuente con León XIV. Una prueba de ello el mensaje que había recibido del Papa a las cuatro de la tarde donde muestra su alegría por el viaje a España. Un Papa que conoce a la mayoría de los Agustinos por su nombre, en palabras de Camino. Le define como alguien que gobierna escuchando, que «te capta por su convicción, por como se entrega a los demás». Un Papa que lleva al Espíritu Santo en su interior, que, desde su ser Agustino, lleva «en una mano el Evangelio y en otra el pobre».

Ángel Camino y Baltazar Porras en el encuentro organizado por PPC Editorial. Foto: Luis Miguel Modino

Un Papa con una mentalidad latinoamericana, destacaba el cardenal Porras, recordando diversos momentos en común vividos a lo largo de los años, así como diversas anécdotas, algunas graciosas, como el ser seguidores de los Chicago White Sox.

Capaz de emocionarse

Estamos ante una persona que escucha mucho, pero también toma decisiones, reconocía Emilce Cuda. Aunque es cierto que su primera impresión fue la de tener por jefe a una persona muy seria, que no hablaba. En su trabajo en la Pontificia Comisión para América Latina, que el cardenal Prevost presidía, siempre fue muy caballero, algo que enfatiza en su condición de mujer laica trabajando en la Curia Vaticana. Un Papa que conoce perfectamente América Latina y su realidad en todas las perspectivas, «con una risa espontanea, capaz de emocionarse hasta las lágrimas, que le duele en el cuerpo lo que le pasa a su pueblo». Cuda destacaba el apoyo como cardenal y como Papa del Proyecto Construyendo Puentes, algo que forma parte de la vida del actual pontífice.

Jordi Bertomeu destaca en la figura de Prevost su compromiso en el combate a los abusos desde que le conoció en 2019, especialmente con relación al Sodalicio de Vida Cristiana. Un hombre tremendamente eficiente, también para tomar decisiones en ese ámbito de los abusos, como prefecto del Dicasterio de los Obispos. En ese sentido, permaneció firme a pesar del acoso social y mediático, siendo difamado en la puerta del Cónclave, algo que Bertomeu considera indignante.

Ángel Camino y Baltazar Porras en el encuentro organizado por PPC Editorial. Foto: Luis Miguel Modino

La posibilidad de que fuera elegido Papa era algo evidente para Emilce Cuda, a pesar de llegar al dicasterio desde una diócesis poco importante y llevar dos anos de prefecto y cardenal. Considera un elemento importante haber sido nombrado cardenal obispo poco antes del cónclave, una señal de que el papa Francisco confiaba en él, en alguien que conocía el Sur Global.

Un cardenal de la periferia

Las congregaciones generales fueron muy esclarecedoras en palabras del cardenal Porras, presente en ellas. En esos días se produjeron presiones de la prensa italiana para favorecer la elección de un Papa italiano, algo que no influyó en lo vivido en las congregaciones, en las que «lo importante no es lo que dice en la sala, sino lo que se comparte en el café». Prevost no era visto como un curial, a pesar de ser prefecto, sino de la periferia, algo que influyó en su rápida elección.

«Los Agustinos, en el ADN llevamos la vida agustina, y Roberto de modo especial», resaltaba Ángel Camino. En una de sus primeras visitas a la Curia General Agustiniana, el Papa les dijo a sus hermanos de hábito que «habrá cosas que no podré hacer, pero a lo que no renuncio es a ser agustino», recordaba Camino, que ve a León XIV como el hombre de la comunión.

Magnifica humanitas no es una encíclica sobre Inteligencia Artificial, insistió Emilce Cuda, sino sobre la Doctrina Social de la Iglesia. Un texto que vuelve a fijar qué significa cada uno de los principios y conceptos fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia y ayuda a reconstruirla. Ante la actual situación crítica, la encíclica nos llama a tomar una decisión, a «organizarnos para reconstruir Jerusalén». De hecho, como se hizo ver en su presentación, la encíclica ayuda a entender que la Doctrina Social de la Iglesia es teología, no sociología, el bien común es el Magníficat y la verdad fáctica se construye en la relación.

Asume las intuiciones de Francisco

«Un Papa que está asumiendo las intuiciones de Francisco», afirmó Jordi Bertomeu. Insistió en leer al Papa desde una visión teológica, no ideológica, y siguiendo el pensamiento de Francisco, sostenido por León XIV, la crisis de los abusos es un problema de ejercicio tóxico del poder, de clericalismo, de un elitismo que hace que algunos se auto atribuyan un poder que no tienen. Se da «una continuidad en lo esencial con Francisco y lleva adelante intuiciones que se deben asentar en la Iglesia para el bien de todos».

De cara al viaje inminente, Camino sostiene que el mensaje que va a dejar el Papa es su propia persona, su testimonio va a contagiar a todos. Por su parte, Porras destaca la valentía de León XIV de venir a misionar en esta España tan convulsa. En un tiempo en que la lengua marca las fronteras y la virtualidad hace que la Iglesia no quede circunscrita a los propios límites, Emilce Cuda ve que el mensaje del Papa en este viaje será de gran impacto en América Latina. Finalmente, Jordi Bertomeu lo ve como algo que puede ayudar a un movimiento centrípeto dado que la mitad del catolicismo habla español. «Escucharlo nos abrirá horizontes y nos ayudará a superar la polarización social y eclesial en la que nos hemos instalado todos», concluyó.