«Un aplauso para Ratzinger, que destapó los escándalos de pederastia»

Ricardo Benjumea
Vuelo papal rumbo a México. A la derecha de Francisco, Alberto Gasbarri. A la izquierda, el padre Lombardi. Foto: CNS

No había hablado abiertamente del caso Maciel durante su viaje a México, pero lo hizo, y de qué forma, en la rueda de prensa en el avión de regreso. «Un obispo que cambia a un sacerdote de parroquia cuando se detecta una pederastia es un inconsciente, y lo mejor que puede hacer es presentar la renuncia. ¿Clarito?», advirtió el Papa.

Francisco aprovechó para «rendir un homenaje al hombre que luchó en momentos que no tenía fuerza para imponerse hasta que logró imponer… Ratzinger, el cardenal Ratzinger, sí, un aplauso para él». Como prefecto de la Doctrina de la Fe, «hizo las investigaciones y llegó y llegó y llegó… Y no pudo ir más allá en la ejecución. Pero, si ustedes se acuerdan, diez días antes de morir san Juan Pablo II, aquel vía crucis del Viernes Santo le dijo a toda la Iglesia que había que limpiar las porquerías de la Iglesia. Y en la Misa pro eligendo Pontifice, pese a que él sabía que era candidato, no es tonto, no le importó maquillar su postura, dijo exactamente lo mismo. O sea, fue el valiente que ayudó a tantos a abrir esta puerta. Así que lo quiero recordar, porque a veces nos olvidamos de estos trabajos escondidos que fueron los que prepararon los cimientos para destapar la olla».

El Papa comenta a continuación los esfuerzos que se están realizando en el Vaticano para combatir la pederastia. «Se va trabajando. Pero yo doy gracias a Dios que se haya destapado esta olla y hay que seguir destapándola. Y tomar conciencia. Y lo último que quiero decir es que esto es una monstruosidad porque un sacerdote está consagrado para llevar a un niño a Dios y ahí se lo come en un sacrificio diabólico».

La corresponsal de Cope, Paloma García Ovejero, le preguntó después a Francisco por la angustia de las mujeres embarazadas en países latinoamericanos con el virus zika. «Algunas autoridades han propuesto el aborto o evitar el embarazo. En este caso, ¿la Iglesia puede tomar en consideración el concepto de mal menor?», preguntó la corresponsal.

«El aborto no es un mal menor: es un crimen. Es echar fuera a uno para salvar a otro. Es lo que hace la mafia. Es un crimen, es un mal absoluto», responde el Papa. Francisco sí deja abierto en cambio que se considere un mal menor «lo de evitar el embarazo». «Hablamos en términos de conflicto entre el Quinto y el Sexto mandamiento. Pablo VI, el grande, en una situación difícil en África permitió a las monjas usar anticonceptivos para casos en los que fueron violentadas», añadió el Papa, aludiendo a que, en los años 60, ante el peligro inminente de violación, se autorizó a las religiosas del entonces Congo belga a utilizar anticonceptivos orales. «No confundir el mal de evitar el embarazo, por sí solo, con el aborto». «Es un mal en sí mismo», añade Francisco. «En cambio, evitar el embarazo no es un mal absoluto».

En la rueda de prensa, el Papa habló también de la declaración conjunta con Cirilo y se mostró extrañado por el malestar expresado por el arzobispo de Kiev, Sviatoslav Schevchuk, a quien conoce bien de sus tiempos en Buenos Aires. «Lo respeto, nos hablamos de tú; me pareció un poco extraña su declaración», aunque «él se declara hijo de la Iglesia, en comunión con el obispo de Roma», afirma el Pontífice.

Uno de los párrafos que mas titulares de prensa ha suscitado es el de la respuesta del Papa al corresponsal de Reuters sobre la propuesta de Donald Trump, precandidato republicano a la Presidencia de EE.UU., de construir 2.500 kilómetros de muro a lo largo de la frontera con México y deportar a once millones de inmigrantes. «Una persona que piensa solo en hacer muros, sea donde sea, y no hacer puentes, no es cristiano», afirma Francisco. «Esto no está en Evangelio». «Solo digo: este hombre no es cristiano si es que dice esto. Hay que ver si dijo así las cosas, y doy el beneficio de la duda».

R.B.