Thierry Demaizière y Alban Teurlai: «Todas las penas de nuestra sociedad están en Lourdes» - Alfa y Omega

Thierry Demaizière y Alban Teurlai: «Todas las penas de nuestra sociedad están en Lourdes»

«Si fuéramos creyentes no habríamos visto lo que hemos visto», aseguran los directores de Lourdes. Allí, «el milagro es que se mira a los enfermos sin juzgar y se los pone en el centro»

María Martínez López
Demaizière es un periodista muy conocido en Francia. A la derecha: Teurlai es un documentalista con el que colabora desde hace años. Fotos: Pablo Rey.

En 2019, Lourdes batió récords de taquilla en Francia para una película de temática religiosa. ¿Qué idea querrían que les hubiera quedado a los no creyentes que la vieron o la verán?
Thierry Demaizière: Nosotros tampoco somos creyentes, somos agnósticos. Queríamos hacer una película que hablara a los no creyentes. Pensábamos que en Lourdes había una cuestión de humanidad que puede tener una dimensión universal más allá de la fe. Es una película más sobre la condición humana que sobre la religión.

Su interés empezó tras la experiencia de una amiga suya allí. ¿Qué les hizo convertirlo en un proyecto?
T. D.: Siempre buscamos temas que no hayan sido tratados antes. Y con gran sorpresa no encontramos ninguna película de cine sobre Lourdes. Se han hecho para televisión, y reportajes más centrados en la parte comercial y no en el corazón del tema, que es la fe y la historia del peregrino. Esto nos interpeló. Queríamos saber qué van a pedir los peregrinos a los pies de la Virgen.

¿Qué descubrieron?
T. D.: Nos impresionó la relación entre los peregrinos y los hospitalarios: la compasión, el amor al otro. Y la devoción, la fe, la idea de que venimos a poner a los pies de la Virgen los sufrimientos más grandes en una relación directa con ella. Es la Madre en todos los sufrimientos y desgracias. También que no estamos en Lourdes para sanar. El milagro no es el tema principal.

Sin embargo, pudieron ser testigos de un pequeño milagro. ¿Cambió su forma de ver el tema?
T. D.: En realidad, de dos. Si pregunta si la película nos ha hecho creer más en Dios, la respuesta es que no. Hoy en día no se quiere ver a los enfermos y las personas con discapacidad, se los rehúye. El milagro de Lourdes es que allí no solo se los mira sin juzgar, sino que están en el centro. El resto el año son rechazados por la sociedad, se los mete en residencias. Aquí hay voluntarios que gratuitamente los lavan, los cuidan, los llevan de paseo. Es lo más impresionante. Podemos entender que, tal como se sienten entendidos y amados, ocurran milagros como que alguien que no hablaba encuentre en su interior un hilo de voz para decirles que los quiere.

Gitanos, travestidos, víctimas de acoso escolar… ¿Todos los problemas de la sociedad pasan por Lourdes?
Alban Teurlai: Efectivamente es un reflejo, encontramos penas y palabras que son las de la sociedad. Están todas allí.

De hecho no hay narrador, solo los testimonios y las oraciones. También muestran con delicadeza momentos muy íntimos, como los baños. ¿Les costó conseguir que personas en esas circunstancias se abrieran así?
A. T.: Sorprendentemente no, al contrario. Muchas son invisibles; nadie las mira ni las filma, la gente se burla. Cuando entendieron que nuestra intención era buena, estaban encantadas de que se mostrase su cuerpo; incluso lo pedían. Fue la parte fácil, logramos esa confianza muy rápido. Con sus oraciones nos daban cosas muy íntimas, y queríamos poner una pantalla a sus palabras. Nunca habíamos sido testigos de que la gente se expusiera tanto.

T. D.: Quizá nuestra principal fuerza es esa capacidad de generar confianza. Es un poco un trabajo de retratista. Comprendimos en seguida que la relación que tenían con la Virgen es muy íntima y se da a través de una voz interior. Preguntamos al militar que tiene dos hijos muy enfermos y que iba a pedir la gracia necesaria: «¿Cómo rezas?». Y si podíamos grabarlo. Y entendimos que esa voz susurrada nos daba la música de la película. Extrañamente, era más fácil para ellos hablar con la Virgen y que se grabara que hablar de manera normal. Sabían que la Virgen no los juzga.

¿Cómo afrontaron mostrar expresiones de piedad que desde fuera pueden resultar extrañas?
T. D.: Los curas de allí nos han dicho que si hubiéramos sido creyentes no habríamos visto lo que hemos visto. Los creyentes están acostumbrados al catecismo, a un modo de hablar y ver las cosas. Nosotros, como documentalistas, no tenemos esa barrera. Nos hipnotizaron esas manos que acarician sensualmente la roca, grabamos horas y horas. Muchos creyentes no decían que ellos ya no ven más que la roca, no ven las manos. Rodamos la Misa de la misma manera, como un gran cuadro de pintura, como a los bailarines en alguna de nuestras producciones anteriores.

Bio

En 2004, Thierry Demaizière, periodista radiofónico y televisivo de prestigio, comenzó a colaborar con el director de cortometrajes Alban Teurlai. Además de hacer retratos audiovisuales de celebridades como Karl Lagerfeld o el actor y director de porno Rocco Siffredi, dedicaron a la danza el documental Relève y la serie de Netflix Move. Su última obra, Allons enfants, retrata una clase de hiphop en un instituto.

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