Taller de Solidaridad entrega 150 mascarillas éticas a familias vulnerables de Madrid

La fundación, por medio de su marca ética Ropa hecha con amor, ha donado a la parroquia Ntra. Sra. de las Angustias de Madrid estas mascarillas que favorecen la reinserción laboral de mujeres, promocionan el empleo local, apoyan iniciativas solidarias y disminuyen el impacto medioambiental

Carlos González García
Foto: Taller de solidaridad

La fundación, por medio de su marca ética Ropa hecha con amor, ha donado a la parroquia Nuestra Señora de las Angustias de Madrid estas mascarillas que favorecen la reinserción laboral de mujeres, promocionan el empleo local, apoyan iniciativas solidarias y disminuyen el impacto medioambiental

La Fundación Taller de Solidaridad (TdS), a través de su marca ética Ropa Hecha con Amor, ha entregado 150 mascarillas (100 de adultos y 50 infantiles) a la parroquia Nuestra Señora de las Angustias, de Madrid, para que sus voluntarios de Cáritas las repartan entre las personas más necesitadas. Gracias a esta donación, tal y como cuenta el coordinador de esta entidad, Rafael Veiga, se verán beneficiadas más de 300 familias (un número que ha incrementado de una manera exponencial debido a la crisis sanitaria y social del COVID-19): «Tan solo es un granito de arena, pero desde nuestros valores y desde nuestra forma de hacer las cosas, ahí damos todo lo que podemos y tenemos».

Estas mascarillas, reconoce Veiga, «se confeccionan a través del Proyecto Hilandera: un taller textil ético de promoción social situado en el barrio malagueño de la Carlinda, que nace de la apuesta de tres entidades sociales como la propia Fundación Taller de Solidaridad, la congregación Siervas de San José y la Fundación Marcelino Champagnat, para dar formación y empleo a mujeres en situación de vulnerabilidad de otras barriadas y poblaciones de alrededor». Merced a las donaciones de todos aquellos que han adquirido dichas mascarillas en su página web, se ayuda a proteger a las mujeres que las fabrican y colaboran en la contención de la pandemia a través de iniciativas como la de esta parroquia. «Desde el principio, nos planteamos que todo el esfuerzo que habíamos estado haciendo –asegura el coordinador–, tuviera una mínima proyección social». Entonces «lo que hicimos fue ofrecer a todas las personas que nos compraban en la tienda on line, que pudieran hacer un donativo de un euro para hace un fondo y crear mascarillas para entidades sociales».

Una muestra de compromiso social al que TdS se quiere unir a través de sus mascarillas éticas, con las que «pretende aunar la solidaridad, la sostenibilidad, el respeto al medioambiente y el desarrollo económico», priorizando siempre a las personas, «con las mujeres en primer plano», tal y como descubre Yolanda Lojo, del departamento de Comunicación de la fundación.

Foto: Taller de solidaridad

Con la justicia social y la dignidad en el centro

Taller de Solidaridad es una fundación promovida por las Siervas de San José, que tiene como fin impulsar la justicia social, la dignidad de las personas y la mejora de sus condiciones de vida, transformando la sociedad y optando por los colectivos pobres y excluidos de mujeres, niños y jóvenes de los países del sur. Para ello, realiza su labor a través de proyectos de cooperación al desarrollo y promoción social, que potencian la capacitación y la dignificación del trabajo, así como con campañas de sensibilización y la promoción del comercio justo y del voluntariado.

Entre sus muchos gestos de generosidad, en estos momentos prevalece esta misión, llevada a cabo de la mano de Cáritas Madrid. «La parroquia Nuestra Señora de las Angustias –en palabras de la misma– cuenta con distintos programas e iniciativas para dar apoyo y acompañamiento, como talleres de ayuda escolar, terapias para mayores, acompañamiento a enfermos, un centro de acogida para inmigrantes y proyectos en otros países, como es la reconstrucción y ampliación de un colegio en la República Democrática del Congo junto a las Siervas de San José».

Mascarillas «cosidas con mimo» y «diseñadas con esmero»

Hasta el momento, son seis las trabajadoras que, con el apoyo del personal técnico de las distintas entidades, están fabricando estas mascarillas únicas, «cosidas con mimo y diseñadas con esmero», revela el coordinador de TdS, «y que son exactamente las mismas que ponemos en nuestra tienda, con el mismo tejido, la misma calidad y las mismas características, solo que estas las entregamos en blanco, no tienen diseño para que le valga a todo el mundo».

Las mismas, cuentan con una sola capa y no necesitan filtro, por lo que son más confortables y ligeras para el verano. Además, están elaboradas con tejido homologado, con certificación en base a la normativa UNE0065/2020 y tienen una eficacia de filtración bacteriana superior al 95%. Al ser higiénicas y reutilizables, tal y como asegura Veiga, «soportan un total de 30 lavados, manteniendo el porcentaje de filtración bacteriana mínimo exigido por la regulación europea», con lo que «contribuyen a generar menos residuos». Asimismo, «ofrecen una gran protección y durabilidad como sinónimos de responsabilidad social y medioambiental».

Foto: Taller de solidaridad

«Está en nuestro ADN trabajar por los demás»

Las mascarillas, además de en la tienda online de TdS, se pueden adquirir de manera física en Cafeteando (Plaza Olavide, 10). Esta tienda de café y té apuesta por un comercio de cercanía que pone en valor «no solo la calidad del producto, sino también a las personas que lo producen», asevera el propio comercio. Para ello, trabaja con productores sostenibles y con diferentes certificaciones éticas y de sostenibilidad como UTZ, Rainforest, Fair Trade y Agricultura Ecológica. Un proyecto que, al igual que la marca textil ética Ropa Hecha con Amor, «pretende convertirse en una herramienta de transformación social y en una alternativa con procesos de producción más humanos y sostenibles, y un consumo responsable», confirman sus responsables.

«Todos estos meses hemos visto cantidad de personas que han estado implicándose y arriesgándose por los demás, y eso es lo que le sale de dentro a cada uno», confiesa el coordinar general de Taller de Solidaridad. «Y como nuestra organización está compuesta fundamentalmente de voluntarios, entiendo que está en nuestro ADN trabajar por los demás, porque esos son los valores que conforman y dan sentido a nuestra entidad», concluye, animando a todas las personas a sumarse a esta iniciativa solidaria que pone, en el corazón de los más necesitados, la razón primera y última de nuestras vidas.

Carlos González García