Sucesor de León XIV para Hispanoamérica: la evangelización es «un eje de su pontificado»
Filippo Iannone, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, invita a vivir la misión en Hispanoamérica en clave de sinodalidad y evangelización
¿Cuál es la causa de que 60 años después de la clausura del Concilio Vaticano II «aún existan temas», como «es el caso de la sinodalidad», que «requieren de una mayor asimilación»? Es la pregunta con la que Filippo Iannone, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, arranca su mensaje con motivo del Día de Hispanoamérica, el próximo 1 de marzo.
El sucesor del Papa León XIV tanto al frente de esta comisión como del Dicasterio para los Obispos lo tiene claro: es, «muy posiblemente», nuestra «falta de conversión». Por ello, celebra que la Comisión Episcopal para las Misiones y Cooperación con las Iglesias de la CEE haya elegido como lema para la jornada Caminamos juntos, compartimos con alegría.

«Esta feliz expresión captura de manera sintética que todos estamos llamados a aprender, o volver a aprender, a caminar de manera reconciliada y comunitaria para que el mundo crea», asegura Iannone. Explica también que lo que motivó al Papa Francisco a convocar a la «renovación sinodal de la Iglesia» no fue una «idea innovadora» sino la «fidelidad al Evangelio y a la eclesiología» del Vaticano II.
«La Iglesia no existe para sí misma»
León XIV «continúa guiando a la Iglesia por esta senda», prosigue Iannone. El actual Santo Padre propone «la importancia de comprender nuestra unidad, nuestra comunión», en dos claves. La primera es como «pueblo de Dios que camina en la historia». La segunda, «como una profundización de nuestra identidad bautismal y de la constitutiva dimensión ministerial de la misma».
En efecto, el presidente de la Pontificia Comisión para América Latina considera «fundamental» señalar que «la Iglesia no existe para sí misma, sino para anunciar con alegría la belleza del Evangelio a todos los hombres y en todos los lugares». Esta perspectiva, subraya Iannone, es «uno de los ejes transversales del actual pontificado».
En esta cita eclesial, que tiene como objetivo poner en valor la presencia de la Iglesia en América Latina, es importante recordar que esta visión del Pontífice sobre la unión entre sinodalidad y evangelización esté muy marcada por la perspectiva de Hispanoamérica. No en vano Robert Prevost, además de haber vivido dos décadas como misionero en Perú, estuvo antes que Iannone al frente de la Pontificia Comisión para América Latina.
La Virgen «nos precede»
Además de la reflexión sobre la sinodalidad, su sucesor señala otro aspecto que «los misioneros españoles que sirven a las Iglesias particulares» en Hispanoamérica «pueden constatar de una manera especialmente conmovedora». Se refiere a cómo la Virgen María «nos precede en todos estos esfuerzos».
Ella es «Madre» y «tipo» de la Iglesia, además de su «primer miembro» y «modelo que es preciso seguir». En definitiva, es «la “Iglesia” tal y como esta debe ser».
Iannone concluye su mensaje invitando a tener muy presentes tanto la perspectiva sinodal como la mariana de cara a dos importantes efemérides que la Iglesia celebrará en los próximos años. La primera es el V Centenario del acontecimiento guadalupano, en 2031. La segunda, el Jubileo de la Redención, previsto para 2033.