Su retablo de 500 años sobrevivió a corsarios, modas y especuladores - Alfa y Omega

Su retablo de 500 años sobrevivió a corsarios, modas y especuladores

La parroquia de Nuestra Señora de Jesús, en Ibiza, cuenta con un retablo que los berberiscos no dañaron en sus ataques a la isla. El cambio de estilo llevó a trocear obras, pero no aquí, y ningún coleccionista privado pudo hacerse con él

Rodrigo Moreno Quicios
Fachada de esta parroquia que fue iglesia conventual franciscana.
Fachada de esta parroquia que fue iglesia conventual franciscana. Foto: Ayuntamiento Santa Eulària des Riu.

La parroquia de Nuestra Señora de Jesús, en Ibiza, «se construyó a mediados del siglo XV y se sabe que en 1466 estaba plenamente activa». Nos lo cuenta Martí Vila, un historiador del arte que se vinculó con este templo a raíz de su última restauración. Al principio, «esta era una iglesia conventual ligada a los franciscanos» a las afueras de la ciudad y muy especial porque cuenta con ses feixes, un tipo de paisaje húmedo y arcilloso del gusto de estos religiosos. No obstante, ya no es tan agreste porque a su alrededor «se construyó un entorno residencial a partir de los años 70». Sí que «conserva un jardín, la alberca y respira ese aire franciscano».

Ilustración de Alexander Stuart Boyd publicada en 1911.
Ilustración de Alexander Stuart Boyd publicada en 1911. Foto: Ayuntamiento Santa Eulària des Riu.

El templo está hecho «en el estilo dominante de la época, el gótico mediterráneo». Es un edificio «simple» con «una nave rectangular de tipo basilical con arcos apuntados» y, aunque hoy cuenta con una bóveda, «no está claro si en la estructura original el techo era de madera», pues «se le fueron añadiendo estructuras hasta principios del siglo XX».

Martí Vila nos explica que «las iglesias rurales ibicencas en su momento eran fortalezas» y que, en esta, «esa función de refugio estuvo más o menos presente». De hecho, «en su estadio primitivo fue atacada y saqueada por corsarios berberiscos que venían del norte de África», hasta el punto de que Fernando el Católico «dispuso un patrocinio especial». Sometidos a este hostigamiento, los franciscanos estuvieron aquí casi un siglo, «pero no de forma continuada». Les sucedieron los dominicos en 1580 «pero se encontraron con la misma situación» y, cuando Felipe II concluyó las murallas de Ibiza, «se les dio un terreno dentro de la villa» y acabaron vendiendo este convento en el que hoy no hay vida consagrada.

En este retablo «todas la estética es franciscana», dice Martí Vila. A la derecha: 'Interior de la iglesia de Jesús' (1913). Acuarela de Joan Llaverias.
En este retablo «todas la estética es franciscana», dice Martí Vila. A la derecha: Interior de la iglesia de Jesús (1913). Acuarela de Joan Llaverias. Fotos: Ayuntamiento Santa Eulària des Riu.

Pero lo que hace especial a Nuestra Señora de Jesús es que alberga el conocido como «retablo de Jesús». «Se hace en un momento de transición entre lo medieval y lo renacentista», por lo que combina «una estética de dorados típica del gótico» con figuras y paisajes del periodo siguiente. Fue elaborado por Rodrigo y Francisco de Osona, padre e hijo provenientes de Valencia y que «bebieron de los artistas renacentistas que trajo de Italia Rodrigo Borgia», el futuro Papa Alejandro VI.

Martí Vila explica que este retablo «se pintó al óleo íntegramente», lo cual «era una novedad» porque esta técnica venía de Flandes y «fue sustituyendo a la del temple». Esta innovación «permitía mayor calidad en los colores», como se ve claramente en los ropajes y «en los pájaros que aparecen ligados al tema de san Francisco», quien ocupa un lugar destacado en este conjunto de 7,5 metros de alto y 5,10 de ancho. «Es una superficie muy grande que se ha conservado íntegramente». Es sorprendente porque, mientras otras obras así «en el siglo XVIII se consideraron anticuadas y se desmontaron», esta permaneció sin cambios en su lugar de origen. Es una primera suerte, pero hay una segunda porque, «cuando en el siglo XIX se romantizó» el gusto por las pinturas medievales que quedaban, «hubo muchos expolios y muchas de estas obras fueron a Estados Unidos o a colecciones privadas». No fue tampoco el caso de este retablo, que esquivó también esa bala. «Estamos ante 500 años de historia», presume.

La figura central del retablo es una Virgen de la Leche dando el pecho al Niño Jesús.

La figura central del retablo es una Virgen de la Leche dando el pecho al Niño Jesús. Foto: Martí Vila.

Vila nos detalla que la obra «ha tenido varias intervenciones a lo largo del tiempo» porque el humo de las velas o la humedad insular son dos factores importantes de riesgo. Las dos más recientes tuvieron lugar una en los años 90 y otra en  2019 «con el apoyo del Ayuntamiento de Santa Eulària des Riu» —que es al que pertenece la parroquia— y el Consejo Insular de Ibiza. Aparte de estas instituciones, también «se contó con apoyo técnico del Instituto de Patrimonio Cultural de España».